El dirigente de la Unión Cívica Radical de Avellaneda, Fernando Landaburu, cuestionó la renuncia de la diputada provincial por la Tercera Sección Electoral Nazarena Mesías a la tesorería partidaria y le reclamó que también dimita a su banca. «No se entiende que renuncie a la tesorería y no a la banca a la que accedió por Adelante Buenos Aires«, señaló.
Con la interna radical al rojo vivo, Landaburu aseguró que el triunfo de Miguel Fernández en el comité provincial es «irreversible» y calificó como un «disparate» la posibilidad de intervención del partido, en caso de que no se llegue a un acuerdo interno entre ambos sectores.
«Se han intentado todos los caminos institucionales y el diálogo realmente fue imposible, fundamentalmente por la postura cerrada del sector de Futuro Radical y por eso llegamos hasta esta instancia«, manifestó Landaburu en diálogo con DiarioConurbano.com.ar.
El exconcejal y dirigente de Adelante Buenos Aires en Avellaneda se refirió al futuro del partido centenario y descartó una «fragmentación» del radicalismo, más allá de la falta de acuerdo entre los sectores liderados por Maximiliano Abad, Martín Lousteau y Facundo Manes.
«Hoy la mayoría de los radicales no queremos ir a ningún acuerdo electoral, ni con el kirchnerismo, ni con La Libertad Avanza. Tenemos que construir una alternativa a esos dos extremos», planteó.
En ese marco, Landaburu deslizó la posibilidad de una «remake» de Juntos por el Cambio, como una de las posibilidades del futuro electoral del radicalismo de cara a las elecciones de medio término, en medio de las negociaciones entre el PRO y La Libertad Avanza que se encuentran en stand by tras los cuestionamientos de Mauricio Macri a Karina Milei.
«Creo que ese es el espacio que el radicalismo tiene que liderar, y del cual debe plantarse como alternativa. A partir de allí se puede poner un límite tanto al kirchnerismo como a los sectores de La Libertad Avanza», expresó.