Vicentín y las experiencias de la economía popular bajo la lupa de la soberanía alimentaria

«Soberanía Alimentaria en tiempos de Pandemia, hacia un nuevo contrato social» fue el tema de un conversatorio virtual donde referentas expusieron sobre el concepto político y experiencias territoriales de esta temática, en contexto de pandemia. El encuentro fue coordinado por la Lic. Claudia González, militante política y social, que realizó una introducción en relación al origen del concepto que Vía Campesina introdujo en la Cumbre Mundial de la Alimentación de 1996 en Roma Italia: El derecho de los pueblos, de sus Países o Uniones de Estados a definir su política agraria y alimentaria, y que incluye priorizar la producción agrícola local para alimentar a la población, el acceso de los/as campesinos/as y de los sin tierra a la tierra, al agua, a las semillas y al crédito.

González expresó que  la soberanía alimentaria toma visibilidad pública ahora y es “un momento de oportunidad, de aunar fuerzas, para una lucha que no empieza hoy”. En este sentido considero que en el trabajo territorial, y la participación popular encuentra la posibilidad de cambio y transformación junto a las medidas de gobierno:  “Es imperioso apoyar los proyectos de ley provinciales y nacionales, como el senador Durañona sobre Agroecología para producir alimentos sanos, seguros y soberanos, y sobre Arraigo rural ya que mas del 90% de las familias agrícolas no tienen tierra propia y la mayoría de los pueblos bonaerenses tienen que importar alimentos frescos para consumir y apoyar la expropiación de Vicentín”.

Una de las expositoras fue Zulma Molloja referenta de la Unión de Trabajadores de la Tierra (UTT) que sostuvo “la importancia” de hablar de agroecología, de las semillas, y de la cuestión de genero: Nosotros a pesar de la cuarentena dejamos de trabajar, ni  de producir, al contrario,  tuvimos aumento de la demanda”.

Pero al mismo tiempo, enumeró algunas de las dificultades que se les presentan “alquilamos la tierra y nos cuesta, algunos compañeros fueron desalojados por los grandes terratenientes, necesitamos la tierra para producir en mejores condiciones” enfatizó.

“Lo bueno es que la gente entiende qué es la producción agroecológica y que es convencional, lo explicamos a cada comedor que vamos con los recaudos de distanciamiento, barbijos, pero no dejamos de trabajar, de enseñar y capacitarnos”  finalizó Molloja.

Cristina Guitar Cincejal, de Concordia, Entre Rios comentó que quienes bregan por la soberanía alimentaria, “Generamos con emprendedores locales la canasta Alimentar de la economía popular. Pero allí también, surgieron algunos inconvenientes”.

“De esta experiencia, aprendimos  que para lograr soberanía alimentaria es imperioso lograr el acceso a la tierra para aumentar la producción agroecológica, que es necesario que nuestros pescadores artesanales y productores sean reconocidos como trabajadores formales, que los bancos tienen que reformular su política dirigida a las necesidades reales de nuestros trabajadores y trabajadoras de la economía popular y fortaleciendo la producción agroecológica” Enumeró Guitar.

En coincidencia, Miryam Gorban, docente en la Catedra de soberania alimentaria de la UBA, planteó que “no hay Soberanía Alimentaria si no hay acceso a la tierra, acceso a los créditos blandos para los pequeños productores, sin vivienda digna, acceso a la educación y a la salud, respetando sus derechos laborales”.

Gorban analizó que es necesario un cambio del modelo productivo, terminar con los monopolios, y expropiar Vicentín, ya que consideró que “esta demostrado” que el actual modelo productivo no resuelve el problema del hambre: “Es necesario recuperar por parte del estado nuestros puertos, nuestras líneas ferroviarias y líneas comerciales aéreas que interconecten provincias. Producimos comodityes, no alimentos. Recuperar Vicentin es recuperar parte de nuestra soberanía nacional y alimentaria”.

Finalmente, Marta Monte, directora de Proyectos Sociales Integrales del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, se refirió a las experiencias que llevan adelante en esta materia los Centros Integradores Comunitarios (CIC): “Los CIC comparten una mirada común en cuanto a que de la producción agroecológica es importante en el desarrollo local y en la promoción de la alimentación saludable” Sostuvo.

En Particular comento la experiencia del CIC ubicado en el barrio Tongui de Lomas de Zamora donde en forma articulada con distintas áreas municipales, el INTA y el Ministerio se esta desarrollando una capacitación con practica real de huerta agroecológica que involucrara a las vecinas y vecinos del lugar explicó Monte.

También se compartieron experiencias llevadas adelante desde las ollas populares y la  importancia de ser multiplicadoras/es de este concepto político desde las aulas, los centros comunitarios, las universidades, y otros espacios.