El presupuesto lomense llegó con demoras a los concejales

Tal como temían algunos ediles de la oposición durante la última sesión de Concejo Deliberante en la que se aprobó un aumento del 35% en la Tasa de Servicios Generales y la creación de nuevos gravámenes, el presupuesto 2019 fue distribuido tres días después del vencimiento del plazo límite. “Quiero suponer que esto se debe al atraso de la aprobación del presupuesto de la provincia”, indicó la opositora Silvia Sierra en diálogo con DiarioConurbano.com.

Si bien el presupuesto 2019 debería haber llegado a los concejales lomenses el pasado viernes 7 antes de las 24.00, el proyecto se demoró tal y como temían algunos legisladores opositores y el mismo recién fue distribuido en la mañana de este martes por correo electrónico.

El retraso, no solo es un incumplimiento directo de lo establecido en la Carta Orgánica sino que además significa reducción en los tiempos para la evaluación del texto al disminuir de 9 días a 6 el lapso para su análisis pormenorizado.

“Estamos hablando de un presupuesto que define la vida económica de los vecinos” lamentó la concejal de Cambiemos Silvia Sierra, quien afirmó que deberán “trabajar duro para analizarlo y ver de aclarar las dudas que se tengan” en la previa de la reunión que el viernes 14 mantendrán con el secretario de Hacienda municipal Claudio Raggio.

Asimismo, la demora se vio atenuada por algunos datos que desde el sector de finanzas ya les comunicaron a los ediles con anterioridad, aunque Sierra se mantuvo escéptica en cuanto a intencionalidades políticas detrás de la dilación de los tiempos de entrega.

“Quiero suponer que esto se debe al atraso de la aprobación del presupuesto de la provincia. Está demorado, pero tampoco hubiese estado bien haber aprobado un presupuesto municipal antes que el provincial”, observó en esa línea.

Con el tratamiento del presupuesto el próximo lunes 17 en la última sesión ordinaria del período habrá precisiones sobre cómo se aplicarán y lo que estima recaudar el municipio con la “Tasa de Seguridad Vial y Señalética” y el estacionamiento tarifado en las calles del distrito, dos medidas que resultaron ser poco populares en la opinión pública lomense junto con el aumento del 35% en la Tasa de Servicios Generales.