Para las hijas del canillita asesinado en Lomas, la familia del acusado es cómplice

Para la familia de Enrique De Vita, el canillita asesinado hace cinco meses en su kiosco de Lomas de Zamora, los hijos y la ex esposa del asesino con quien la víctima mantenía un noviazgo desde hacía 4 años “son cómplices”. “No aportaron en la búsqueda, parece que están tranquilos porque Mosevich desapareció”, declaró la familia de De Vita.

A cinco meses del homicidio de Enrique De Vita, Julio Rafael Mosevich, ex esposo de la pareja de la víctima continúa prófugo. “Lo último que supimos es que el hijo de Mosevich estaba en el barrio. La justicia no encuentra nada y no sabemos si lo buscan”, expresó Agustina, una de las hijas de De Vita, en diálogo con DiarioConurbano.com.

En la misma línea, Agustina contó que se comunicaron con la fiscalía para informar que el hijo del acusado estaba en el barrio y ver si podían dar con su paradero, pero “parece que mucho no les sirvió”.

Consultada por la ex esposa del Mosevich, quien estaba en pareja con su padre, la joven aseguró que no volvió a comunicarse con ellas. “Teníamos muy buena relación con ella, era una persona muy presente en nuestras vidas. Hablamos los primeros días cuando pasó todo y después se cortó”, explicó.

Además, comentó que la mujer “nunca” colaboró en la investigación. “Lo único que hizo cuando pasó todo, porque la policía la fue a buscar, es dar datos que ella tenía, pero no sirvió de nada porque en ningún lado estaba Mosevich. No supimos más nada, parece que se lo tragó la tierra a ella también”, indicó la hija de la víctima.

Al mismo tiempo, Agustina señaló que los hijos del imputado tampoco ayudan en la búsqueda. “Parece que están tranquilos porque el padre desapareció, es raro eso. Nunca aportaron nada, solo abrieron las puertas de la casa para hacer los allanamientos, por eso creemos que hay complicidad”, enfatizó.

Según lo relatado por la familia de la víctima, el acusado no aceptaba la relación de su ex con la víctima y unos meses antes del hecho le advirtió a la mujer que iba a matar al canillita.

El hecho ocurrió el 5 de febrero, cerca de las 8, cuando Julio Rafael Mosevich, de 47 años, estacionó su automóvil gris frente al kiosco de diarios. Se bajó armado, caminó directamente hacia De Vita y lo asesinó de cinco disparos. Luego subió al auto y huyó.

En marzo el fiscal Lorenzo Latorre, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 del Departamento Judicial de Lomas de Zamora ordenó la captura internacional de Julio Rafael Mosevich, pero no hay rastros de su paradero.