Asaltan y torturan durante más de dos horas a un mecánico en Turdera

Un mecánico de Turdera de 47 años fue torturado por cuatro delincuentes durante más de dos horas dentro de su propia casa. El hombre denunció que los “sujetos tenían handies de la Policía y se movían como profesionales.

Lo insólito fue que los delincuentes durante el robo bebieron una botella de champagne.

El hecho ocurrió el jueves 21 de enero en un domicilio ubicado encima de un taller mecánico en la calle San Rafael al 600, en Turdera.

Cercad de las dos de la madrugada, los delincuentes ingresaron por el techo de un patio a la casa de del mecánico Claudio D’Arielli, quien se encontraba durmiendo junto a su pareja.

Los sujetos estaban armados y se llevaron dinero de la casa de Turdera aunque no trascendió el monto.

“Se ve que uno de los ladrones se había caído de la baranda en el techo de chapa que tengo en el patio delantero. Voy del pasillo al living y ahí me agarran dos, con fierros y todo. Estaban armados, tipo policía. Me decían: ‘Al piso, quédate quieto. Adónde está la piba’, ‘¿Qué piba?’, preguntaba yo. Pensé que se querían llevar a mi novia”, afirmó Claudio, en declaraciones al canal TN.

“Me ataron, me golpearon. Fue tremendo porque no se iban, me llegaron a revisar las guanteras de los autos. Estuvieron re tranquilos, tomaron una botella de champagne”, describió.

La víctima del robo aseguró también que los delincuentes emplearon distintos tipos de torturas psicológica y física durante el ataque y reveló detalles sobre los diálogos que mantenía con los delincuentes.

“Me asfixiaron, me ataron, tengo golpes en la cabeza, me pateaban. Después, me dicen ‘¿Querés fumar un cigarrillo?’. Me pusieron un cigarro en la boca. Me ofrecieron un vaso de Coca-Cola. ‘Ay sos fino, tomás Coca Zero’, me decían. Y después me empezaron a pegar de vuelta”, relató.

“Después, me pusieron una sábana en la boca a presión, me agarraron entre dos y me pusieron boca abajo”, agregó.

Mientras los minutos pasaban, los delincuentes no podían encontrar el dinero que el mecánico guardaba en su casa. Por ende, se empezaron a impacientar y comenzaron con las amenazas de torturas aún más macabras.

“Me querían quemar con una plancha. Después se los escuchaba decir ‘Calentá el aceite que lo vamos a quemar con aceite’”.

Según la víctima del robo, los delincuentes parecían tener experiencia en la materia y realizaron el golpe bien equipados. De hecho, una de las primeras exigencias que le hicieron fue el pedido del equipo de sistema DVR de las cámaras de seguridad instaladas dentro del domicilio.

“Tenían de todo.. Estaban bien entrenados, quizás más que la policía porque pegaron un salto, subieron al techo, saltaron a la baranda del balcón y ahí se mandaron al living. Se movían muy bien”, explicó.

En tanto, Claudio afirmó que a lo largo de las tres horas los delincuentes le repitieron una y otra vez que no se le ocurra hacer la denuncia ante la policía: “Me lo dijeron muchísimas veces. ‘Lo único que te digo es que no llames a la policía. Sabemos dónde vivís y te vamos a matar. Yo solo te digo que si querés vivir tranquilo, no llames a la policía’”, describió, que aún así, decidió hacer la denuncia más de 24 horas después del hecho.

El dueño del taller mecánico afirmó que, además de los golpes, recibió seis puntazos con una cuchilla que él tenía en su casa y un par de golpes con las culatas de las armas que los delincuentes portaban.

Asimismo, una vez que encontraron una suma de dinero que él tenía ahorrado en el taller, los tres ladrones se fugaron en silencio y sin demasiado apuro.

Como consecuencia del hecho, el dueño de la casa debió recibir asistencia médica en el hospital Gandulfo para ser asistido y recibió el apoyo de psicólogos.

La investigación quedó a cargo de la UFi 11 de Lomas de Zamora, cuyo titular es el fiscal Ricardo Silvestrini.

 

Fuente: Infobae