Preocupación por la demora del juicio oral por el crimen de una niña en Lomas

A casi tres años del crimen de Zamira Domínguez, la chiquita hipoacúsica de 5 años que fue asesinada a golpes en septiembre de 2018, en Monte Grande, la familia asegura que la posibilidad de que este año inicie el juicio oral es “prácticamente imposible” por la acumulación de debates que fueron suspendidos por la pandemia. Por el crimen están detenidos la madre y el padre de la niña.

“Todavía no tiene fecha de juicio y me dijeron que este año es casi imposible que empiece por como sigue todo en tribunales. No hay nada seguro, pero ya nos informaron que podría pasarse para el próximo año. Estábamos esperanzados que pueda ser este año porque en septiembre ya se cumplen tres años. Ojalá pueda darse, pero lo veo muy difícil”, lamentó Adriana Libonatto, tía de la menor, en diálogo con DiarioConurbano.com.

Por el crimen de la menor están imputados su madre, Brenda Fernández, acusada de los delitos “abandono de persona seguido de muerte, agravado por el vínculo”; y Damián Brando González, la pareja de la madre, que está imputado por “homicidio agravado”. Ambos permanecen detenidos a la espera del juicio oral.

“Por un lado estoy tranquila porque los dos siguen detenidos. Ya nos explicaron que no van a recibir ningún tipo de beneficio antes del juicio, que nos quedemos tranquilos”, expresó Adriana.

Cabe recordar que el año pasado la familia de la niña hizo público su denuncia ante el Tribunal Oral en lo Criminal (TOC) 9 de Lomas de Zamora -que estará a cargo del debate- ante la posibilidad de que Damián Brando González fuera beneficiado por la morigeración de prisión por el coronavirus.

“Él hace un tiempo volvió a pedir la domiciliaria, pero por suerte se la negaron. No tienen chances de nada ninguno de los dos por el tipo de crimen por el que se los acusa”, sentenció la mujer.

El caso

El hecho ocurrió el 28 septiembre de 2018. Según el testimonio de la mamá, ella pensaba que Zamira estaba durmiendo en el sillón cuando notó algo raro en su respiración y decidió llevarla al Hospital Santamarina, de Monte Grande, donde la nena ingresó muerta.

Fuentes judiciales informaron que la autopsia determinó que Zamira tenía golpes y había sufrido un pisotón que dañó varios de sus órganos y una vena, lo que generó una hemorragia interna que le causó la muerte.