A un mes del crimen de Adrián Gamboa en Budge: «Estamos en la nada, no hay detenidos»

A un mes de la muerte de Adrián Gamboa, un remisero de 41 años fusilado en un robo en Ingeniero Budge, la familia exigió que se haga justicia con una marcha en la zona y reclamó que la justicia “actúe más rápido”. En diálogo con DiarioConurbano.com, Celia, esposa de la víctima, manifestó: “Dicen que los que lo mataron son de la zona pero no hay detenidos y ya pasó un mes. Estamos en la nada por ahora”.

Vecinos y familiares de Gamboa se movilizaron desde la remisería donde trabajaba, ubicada en Recondo y Saladillo, hasta Camino negro para demandar que se atrape a los responsables. 

“No me va a dar felicidad saber que están detenidos, pero me va a dar tranquilidad porque no van a andar por ahí. Esta gente va a volver a hacerlo, no sólo lo hizo con él, puede haber más víctimas”, afirmó la esposa de la víctima.

Si bien hubo una persona que fue aprehendida, al poco tiempo lo liberaron debido a que los testigos directos del hecho no lo reconocieron como el responsable. “El testigo por foto estaba seguro de que era el que había participado pero en fiscalía dijo que no se pudo reconocer. Yo no se si por miedo o por qué fue”, explicó Celia.

El hecho ocurrió alrededor de las 20,30 hs el 7 de agosto pasado mientras Gamboa fue a una pollería para hacer una entrega y dos personas ingresaron para robar. A pesar de no haberse resistido, le pegaron un tiro en el pecho, por lo que la víctima falleció en el lugar.

Los principales testigos fueron la dueña del local asaltado y otro empleado, que presenciaron todo el crimen. Sin embargo, en el negocio no había cámaras y por eso no se pudo tener un registro de la identidad de los responsables. La mujer del local pudo aportar los rasgos físicos, la edad, ya que eran personas grandes.

“Me parece demasiado lento el proceso judicial, cuanto más tarden en encontrarlos, a los testigos más les va a costar reconocerlos”, aseveró.

Desde la familia de la víctima señalaron que hay vecinos que vieron a los responsables, además de los dos testigos de la pollería que fue robada, pero que “no hablan por miedo”. También destacaron que en la zona las cámaras no apuntaban para el lugar donde sucedió el crimen.

Además los vecinos que se congregaron pidieron por mayor seguridad en la zona y denunciaron que “es una zona liberada”. “Hoy le pasó a él pero no sabes a quien le va a tocar la próxima”, explicó la esposa del remisero.