Leandro Novellino, el lomense al que aplauden por correr de noche y sin frenos

Nove AutoDebutó como piloto hace 17 años, con un auto armado por él mismo. Hoy representa a Lomas de Zamora en la Asociación Argentina Pilotos Midget (AAPM), en una categoría que compite de noche, y con autos que no tienen frenos ni caja de cambio. 

 

Lo de Leandro Novellino empezó en el taller mecánico familiar. “Con mi viejo arreglábamos el midget de una corredora. En 1999 probé unas vueltas y me enloqueció tanto que armé mi propio auto”, reseña ahora Novellino. Un año más tarde tenía su primera vez en la pista.

Para el piloto lomense, “correr es  una pasión. Cada vez que entro con el midget a la pista es una adrenalina terrible, sobre todo porque tengo muy presente que ese auto lo armamos nosotros”.

Ese “nosotros” del que habla incluye a su papá, Miguel, y a su hermano Gustavo (que también corre). Los tres forman el dream team familiar. “Mi viejo nos inculcó la pasión por los fierros. Discutimos pero siempre es para tratar de mejorar”, destaca.

En esta categoría, a diferencia del automovilismo, se corre de noche y los autos tienen una cabina abierta, chasis liviano y aceleración alta. Y lo más curioso es que no tienen frenos ni caja de cambio. Esto hace que en cada curva o roce con un rival el auto tenga serias chances de volcar y dar varias vueltas en el aire.

“A veces es más el esfuerzo por terminar la carrera que por llegar primero, pero siempre quiero ganar; sobre todo por el aguante de la familia para competir”, afirma Novellino. Entre el sacrificio económico ante la falta de sponsors y el tiempo que le dedica después de su jornada laboral, que su familia lo acompañe “es lo mejor que me puede pasar”, asegura.

Cada sábado el autódromo se convierte en una juntada de familia y amigos que se acercan para alentar y sufrir en cada curva. Los competidores arman su gazebo y hacen la previa, mate en mano, mientras esperan que los llamen para la clasificación. Llega el turno de Novellino y todos empujan el midget. Es el momento de probar motores. Es el momento volver a soñar con ganar.