Anuario: Un año de fiesta y ascensos para Temperley

El 2014 será un momento inolvidable en la historia del Celeste, que consiguió regresar a la Primera División con dos ascensos en seis meses y un presente institucional venturoso.

Por Manuel Rodríguez

Luego de 27 años en el ascenso, el Gasolero retornará en el 2015 a la máxima categoría del fútbol argentino gracias al gran año futbolístico que tuvo el elenco dirigido por Ricardo Rezza.

Ya nadie recuerda aquel comienzo tormentoso del 2014, donde el conjunto dirigido en ese entonces por Aníbal Biggeri sufrió duros golpes y puso en peligro una nueva chance de escapar de la Primera B Metropolita. Es que la inmensa cantidad de alegrías hacen que los hinchas sólo piensen en el debut con Banfield o la segunda fecha con Boca en el criticado campeonato de 30 equipos.

Con Rezza, Temperley encontró un método, una forma de alcanzar objetivos, de llevar al máximo las capacidades de sus jugadores y de soñar en grande.

Así fue que el gol agónico de Ariel Rojas en la final del Reducido de la B Metro frente a Platense y las prodigiosas manos de Federico Crivelli llevaron al Cele a la B Nacional, con la oportunidad única de disputar cinco ascensos contra diez rivales. La chance fue aprovechada con el Alfredo Beranger como fortaleza infranqueable y un plantel que priorizó la conformación de un equipo por encima de las individualidades.

Casi tres décadas de sueños rotos y momentos oscuros explotaron en un terreno de juego que quedó tapado por la felicidad de su gente. No obstante, si bien el fútbol mueve multitudes, no es el único motivo para tanta algarabía, ya que el Gasolero crece en todos sus ámbitos.

Desde la dirigencia encabezada por Hernán Lewin y respaldada por un grupo importante de dirigentes y grupos de trabajo logró, entre otros hechos, con la realización de más obras necesarias para la infraestructura de un club que vivió un largo período de abandono, el aumento de la masa societaria, que no deja de crecer desde 2012 y la reducción de deudas y resolución de juicios, que aquejaron a la institución durante muchos años y dificultaron su conducción.

Sin dudas el 2014 estará entre los años más importantes de la historia de Temperley, un club dormido que despertó.