Wilde: Un muerto y un herido tras robar y encerrar en un baúl a un chofer y asaltar a un policía retirado

Un joven murió, un adolescente resultó herido y otro logró escapar tras cometer un raid delictivo que comenzó con el robo en Puerto Madero a un chofer de la empresa Cabify, a quien se llevaron cautivo en el baúl de su auto, y culminó con un tiroteo con un efectivo de la Policía Federal retirado al que quisieron asaltar cuando regresaba a su casa en la localidad bonaerense de Wilde.

Fuentes policiales y judiciales aseguraron que el hecho se inició ayer en la zona porteña de Puerto Madero, donde tres jóvenes, al menos uno de ellos menor de edad, abordaron un vehículo Volkswagen Voyage conducido por Fernando Antonio Bernal (40), chofer de la aplicación Cabify.

Según dijeron las fuentes a Télam, los jóvenes le solicitaron al conductor dirigirse hacia la zona de Wilde, partido de Avellaneda, al sur del conurbano, donde al llegar redujeron a Bernal, lo amenazaron aparentemente con un arma, le cubrieron la cabeza con una capucha y lo enceraron en el baúl del rodado.

A bordo de ese mismo auto robado y con el chofer aún cautivo, cerca de las 21.20, los jóvenes abordaron con fines de robo a un sargento retirado de la Policía Federal Argentina (PFA) cuando regresaba a su vivienda, en la calle Bahía Blanca al 6000, a metros del Acceso Sudeste, también de Wilde.

Los voceros detallaron, en base a los dichos del policía, que uno de los sospechosos descendió del asiento trasero del Voyage y lo abordó simulando tener un arma de fuego en uno de los bolsillos de su campera.

Ante ello, según la información policial y judicial, el sargento retirado se identificó como policía y disparó contra el sospechoso, quien recibió un impacto en el tórax y murió en el lugar.

Además de ese joven, luego identificado como Franco Piris (20), un adolescente de 17 años que iba con él fue herido de un tiro en la zona de la cintura, mientras que el tercer integrante del grupo huyó del lugar.

En ese momento, el policía retirado escuchó gritos y golpes provenientes del baúl del auto, por lo que al abrirlo se encontró con el conductor de Cabify que estaba cautivo, dijeron los voceros.

En la escena del hecho, se hallaron siete vainas servidas y solamente se secuestró el arma del policía, por lo que no se sabe aún si los sospechosos estaban armados o no.

“Puede ser que el que se dio a la fuga estuviera armado”, dijo a Télam un investigador.

Una fuente judicial añadió que, en principio, las vainas encontradas en la escena del hecho parecerían del arma de policía, aunque se aguarda la pericia de cotejo para establecerlo.

Para ello, la Policía Científica incautó la pistola Taurus calibre 9 milímetros, propiedad del sargento.

El mismo informante aclaró que el policía creyó que el primer joven que bajó del auto y lo abordó estaba armado porque lo apuntó con algo que llevaba en el bolsillo de la campera, mientras que el chofer de Cabify contó que también a él al asaltarlo le apoyaron algo que aparentaba ser un arma.

“El chofer dijo que no pudo ver si era un arma porque rápidamente le colocaron una capucha y lo encerraron en el baúl”, agregó el pesquisa.

Tanto el fallecido como el herido tenían antecedentes penales por “tenencia ilegal de arma de uso civil y averiguación de ilícito”, añadieron los voceros.

El hecho comenzó a ser investigado por la fiscal Solange Cáceres, de la Unidad Funcional de Instrucción (UFI) 3 de Avellaneda, pero al tomar conocimiento de la intervención de un menor de edad, la causa pasó al fiscal Enrique Lazzari, de Fuero de Responsabilidad Penal Juvenil 5 de Lomas de Zamora.

Hasta el momento, el representante del Ministerio Público no tomó temperamento hacia el policía federal retirado aunque le informó sobre el inicio del proceso judicial, añadieron las fuentes.

El fiscal aguarda el resultado de la autopsia de Piris para confirmar si el disparo en el tórax le produjo la muerte o recibió otro impacto.

En tanto, efectivos de la Comisaría 5ta. de Avellaneda se encuentran abocados a la búsqueda del sospechoso prófugo.