Vecinos ayudaron a construir una casa para un cartonero en Villa Albertina

Un hombre de Villa Albertina pudo construir su primera casa de ladrillo con la ayuda de vecinos y los integrantes de la banda de cumbia “La Mara Santos”. A través de donaciones y la voluntad de varios jóvenes que se ofrecieron a construirla, la familia concretó su sueño de tener una casa.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Alberto, el joven que lideró la construcción de la casa, aseguró: “Cambió su vida al 100 porque tenían una casilla caída a pedazos y ahora. Su sueño era tener una casa y esto les cambió su vida totalmente. Tenían una casilla que se caía a pedazos, llena de agujeros por las ratas, amontonados, no podían vivir así”. 

Luego del accidente de dos miembros de la familia, una vecina se contactó con Alberto para pedirles ayuda y la casa se comenzó a construir cerca del 25 de septiembre último después de que una mujer donó 780 ladrillos. La edificación, ubicada en Iparaguirre y Ramallo, se terminó hace una semana. 

LA CASILLA ANTES DE LA CONSTRUCCIÓN

“Nosotros les preguntamos qué necesitaban y ellos querían construir una casa porque la verdad que se caía a pedazos la casilla en la que estaban. Entonces nos pusimos en campaña”, explicó Alberto. 

Alberto junto con dos amigos más consiguieron arena, cal, piedras para comenzar a armarla y al ver que no tenían quienes pudieran realizar el trabajo, sin dudarlo se comprometieron a hacer la construcción.

Para conseguir más materiales se hizo un campeonato de penales, se difundió la historia de vida del hombre correntino que se mudó a Villa Centenario y que por primera vez podía cumplir un sueño.

En este sentido, Alberto comentó: “Con sudor y sacrificio se terminó la casa. Por primera vez tienen puertas, ventanas, un piso de material. Es una familia que se la rebuscó cartoneando porque no tuvieron otra posibilidad y hoy están super agradecidos”.

El joven que ayudó a construir la casa contó que el ex jefe de gabinete de Lomas de Zamora, Guillermo Viñuales, colaboró con la recolección de los materiales y la construcción del techo. 

“Nos emociona porque sabemos que esta flia tiene un techo, una casa como corresponde, tiene una casa donde dormir”, afirmó Alberto. 

Por Romina González