Universidades: Lomas y Lanús arrancaron los cursos de ingresos con incremento de estudiantes

En varias universidades del conurbano ya comenzaron los cursos de ingreso para las distintas carreras. Miles de jóvenes asisten y colman las aulas, en medio de una oleada de calor, con la esperanza de poder comenzar su formación profesional en marzo. Un dato importante: más del 75% del alumnado es primera generación de universitarios en su familia. En el caso de las universidades de Lanús y Lomas registran un crecimiento en la cantidad de inscriptos de la mayoría de sus carreras.

Las cifras de la Universidad Nacional de Lanús fueron en ascenso en relación con el pasado año. En el 2019 los inscriptos fueron 7500, y en este año superó la cifra de 9 mil, cerca de un 17 porciento más de inscriptos a las distintas carreras.

En cuanto a la Universidad Nacional de Lomas de Zamora, se observó un pequeño aumento respecto de los anteriores años, pero mantiene una constancia que es atribuida al trabajo anual que se realiza con los distintos secundarios de la zona. Este año más de 10 mil personas se repartieron en las cinco facultades, y como es de costumbre, casi la mitad solamente está inscripta en las diez carreras que ofrece la facultad de sociales.

Una de las encargadas de la Secretaría de Comunicación de la UNLZ, Noelí Cristti, resaltó: “Hace años estamos estables, teniendo en cuenta que hay varias propuestas universitarias en la zona y la demanda se dispersa un poco. Aun así, la Facultad de Sociales tiene un incremento año a año. También observamos que de apoco la facultad de ingeniería va aumentando el número de ingresantes”.

En referencia al trabajo que se realiza para ser una de las más concurridas en el conurbano, la referente del área remarcó que “tiene que ver con un trabajo que vienen realizando todas las facultades, como estar siempre presente en las escuelas y poder recibir alumnos todo el año”. Y detalló que a los alumnos visitantes “se les da especie de charla de ‘orientación vocacional breve’.

“Lo que notamos es que mucha más gente que tiene más de 30 o 35 se anima a estudiar. No se trata sólo de los estudiantes de secundario, sino que se empieza a ver en las aulas de ingreso otros rangos de edad”, celebró Cristti.

El encargado de prensa de la UNLA, Matías Tagliani, destacó que “las cifras fueron muy grandes, todos los años se fue incrementando el número de ingresantes”, y evaluó que “debe haber una relación con las expectativas de lo que puede pasar económicamente más adelante”.

Al mismo tiempo, lamentó el desfinanciamiento que hubo los últimos cuatro años y añadió: “Lamentablemente el poco presupuesto que tuvimos, junto con todas las universidades nacionales, hizo que sea muy difícil crecer ediliciamente. Más allá que la universidad no está desbordada, no se pudo acompañar el crecimiento de la cantidad de estudiantes con la estructura”.

En cuanto a los motivos por los cuales las universidades del conurbano rebosan de gente, uno de los principales motivos que auguró fue la cercanía y la fácil accesibilidad que tiene, por ejemplo, la UNLA. “Lugares como Ciudad Universitaria representa un presupuesto importante para acceder por lejanía, materiales y comida”, señaló Tagliani.

También, bajo la idea de que la falta de dinero sea un impedimento, destacó el programa de “asistencia económica” que tiene la institución para los alumnos de bajos recursos. La idea es que nadie quede afuera.

 

Edgardo Núñez