Un merendero Lomas pide donaciones de comida: “Cada vez vienen más chicos”

En un contexto que registró que un 30,4% de hogares está debajo de la línea de pobreza, el merendero Los Chicos de la Colchonera, en el barrio Olimpo, en Lomas de Zamora, busca donaciones para poder garantizar las viandas que entregan día a día. Las mujeres a cargo del lugar advirtieron que hubo un aumento en la demanda de platos.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Silvana Martínez, encargada del merendero, aseguró: “Cada vez viene más gente, más chicos y no damos a basto pero no quiero negarle a nadie un plato de comida. Es un barrio con muchas necesidades y se necesitan más cantidad de viandas”. El merendero busca donaciones de ropa, alimentos no perecederos y azúcar, grasa, aceite, carne, verduras y elementos de cocina. 

El comedor, ubicado en Santa Catalina 1 casi al límite con Esteban Echeverría, le entrega viandas a más de 100 niños y adolescentes, y a sus respectivas familias. Con la gran demanda que comenzaron a tener durante los meses de pandemia, buscan poder agregar los sábados, además de los martes y jueves. 

También quieren sumar una olla popular los lunes, miércoles y viernes debido a que comenzaron a acercarse vecinos de otros barrios. En este sentido, Silvana contó que “la crisis por la pandemia se ve en los comedores” y que los primeros meses “fueron duros” pero no se notaba tanto la necesidad del barrio. 

“Quiero que progresemos en el barrio, con las cocineras empezamos bien de abajo y nos dimos cuenta que por la pandemia mucha gente no puede salir a trabajar entonces no tienen los recursos para llevar un plato de comida”, explicó una de las fundadoras del comedor. 

Para colaborar con el merendero hay que comunicarse al 1135154457 o entrar en la página de Facebook/Merendero Santa Catalina.

Además, Silvana comentó que cuando surgió la idea de inaugurar otro comedor pensó que “era una locura” porque ya había varios pero con el avance de la pandemia cambió de opinión. 

“Hoy es una gran ayuda entendiendo la realidad que se vive. Hoy en día los trabajos informales están frenados, las changas bajaron muchísimo y eso repercute en los barrios”, argumentó la mujer.