Sin luz y en soledad, vecinos de Temperley cortaron 9 de Julio y Dorrego por falta de luz

Vecinos del centro de Temperley cortaron desde el mediodía del miércoles y por varias horas la circulación del tránsito en la intersección de la avenida 9 de Julio y la calle Dorrego, frente al Club Temperley, por “cortes constantes” en la energía eléctrica que “se repitieron en los últimos cuatro años”. El reclamo espontáneo reunió a una docena de manifestantes, quienes decidieron evitar la circulación, pero no prendieron fuego ni neumático ni otros objetos inflamables.

De manera pacífica, los habitantes de la zona aclararon que la protesta se extendería hasta el retorno de la luz, y señalaron que una cuadrilla de la empresa Edesur “había estado trabajando en uno de las cabinas que están en el lugar, pero que debían realizar un trabajo mucho más profundo para poder dar una solución al problema”.

En diálogo con DiarioConurbano.com -presente en el lugar del corte-, los vecinos señalaron los problemas cotidianos por los que atraviesan ante el deficiente servicio público. “Hay reclamos en todas las oficinas, y ya nos conocen en todos lados, pero nunca hay una solución porque acá lo que faltan son inversiones, según nos dicen los propios trabajadores que vienen a poner un parche ante cada conflicto”, le dijo Norma a este diario.

La forma de protesta tradicional parecía distinta cuando ese puñado de personas no intimidaba por la fuerza física a los conductores malhumorados por el desvío del tránsito, sino que se imponía la convicción de largas horas sin luz, con una mochila de cuatro años de reclamos inocuos. No pasaba nadie, a excepción de una ambulancia que hacía sonar su sirena para llegar al destino de la urgencia pero que no le impidió a su chofer hacer un gesto de agradecimiento y complicidad con los protestantes.

Luz Corte Temperley DorregoLuz Corte Temperley Dorrego Transito“Nadie nos escucha y tampoco nos acompaña. En algún momento venía el delegado municipal de Temperley, pero ya ni siquiera se acerca. No es la primera vez que cortamos, y si no se arregla definitivamente el problemas, cortaremos cada vez que nos dejen sin luz”, alertó otra de las vecinas presentes.

Llamó la atención la vehemencia que una madre, junto a dos hijas, explicaba los recaudos que debió tomar ante los cortes habituales o la baja de tensión. “Nos avisaron que si había poca luz, a la noche se cortaba del todo porque la demanda iba a ser más grande. Yo tuve que comprarme un generador eléctrico de 30 mil pesos para que no se me pudra semanalmente todo lo que tengo en la heladera”, afirmó.

Pero los vecinos recurrieron incluso a solventar un sobrecosto económico por el pago de un seguro para resguardar los artefactos eléctricos que se descomponen por las deficiencias en el servicio. “A mí se me quemaron dos bombas centrífugas”, se lamentó Norma.

A pesar de las promesas, los damnificados se mostraron “defraudados” por las distintas autoridades porque “no acompañan con un reclamo contundente esta situación que es extrema”. “El servicio cada vez está más caro pero encima es muy malo. Nos hicieron dos descuentos en el año, uno en el verano y otro hace pocos días. Pero no vale de nada si no tenemos luz”, reflexionó apesadumbrada otra vecina del barrio.