Se recibió con diploma de honor en la UTN y destacó el crecimiento de la industria nacional

Se trata de Daniel Leta, un lomense de 29 años que se recibió con diploma de honor en es casa de altos estudios en la carrera de Ingeniería Eléctrica. “Ser parte de esta etapa donde las industrias vuelven a tener peso es muy importante. Hoy podemos devolverle a la universidad todas las herramientas que nos brindó”, expresó.

Manuel Rodríguez

Un lomense de 29 años, flamante graduado de la Universidad Tecnológica Nacional (UTN) con el mejor promedio de la carrera de Ingeniería Eléctrica, recibió el diploma de honor de esa casa académica y brindó una charla magistral ante docentes y alumnos.

En diálogo con Aire Nativo, que se emite por radio eLe, FM 93.30, Daniel Leta apoyó el modelo industrializador que se desarrolló en los últimos años, remarcó la importancia de las fábricas para que “el país progrese”, y señaló la necesidad de “fomentar el estudio” de las carreras técnicas para conseguirlo.

 “Ingresé en el 2003 y me recibí dentro del ciclo lectivo 2013. Egresé con un panorama completamente distinto al que había cuando ingresé. Teníamos una industria completamente devastada, me tocó vivir un proceso de industrialización y hoy me recibí con perspectivas distintas”, resaltó Leta.

El joven de Lomas de Zamora, que obtuvo un diploma de honor por sus méritos académicos, consideró que en los últimos diez años, el sector industrial volvió a ser tenido en cuenta tras décadas en las que fue deteriorado y destacó la importancia de educación pública en ese proceso.

 “Trabajo en el sector de ingeniería de la empresa argentina Faraday. Ellos me brindaron la posibilidad de formarme en el exterior en varias oportunidades. Estuve en México, Alemania y Turquía y eso se lo debo a la universidad”, sostuvo.

Y añadió: “Ser parte de esta etapa donde las industrias vuelven a tener peso es muy importante. Hoy podemos devolverle a la universidad todas las herramientas que nos brindó”.

A su vez, Leta hizo hincapié en el cambio que sufrieron las casas de estudio a la par de las fábricas. Allí puso el foco en la importancia de la formación profesional para generar un círculo virtuoso, donde la inversión realizada por la universidad se reconfigura en la contribución que los graduados realizan para el progreso del país, que se reflejará en las mismas facultades.

 “Hoy la UTN volvió a ser la universidad de los trabajadores, como los fue en sus principios, porque casi todos los que estudian acá están trabajando dentro de su especialidad. Los alumnos nos damos cuenta y valoramos el cambio. En 2003 se hacían asambleas para que no cierren carreras y hoy se abren materias para las necesidades del país”, aseveró.

Y concluyó: “hoy los chicos están saliendo a trabajar y les quita la posibilidad de estudiar, pero hay que fomentar el estudio porque el país necesita de profesionales para progresar y hacer progresar a los nuevos estudiantes”.