Reclaman que “no hay una razón para no vacunar a las personas detenidas”

Ante el avance del plan de vacunación en toda la Argentina, la Comisión Provincial por la Memoria solicitó que se vacune a las personas privadas de su libertad. Según organismos internacionales, como la Organización Mundial de la Salud (OMS), se debe garantizar de manera igualitaria el acceso a la vacuna ya que en los penales existe un mayor riesgo de transmisión de la enfermedad. 

En diálogo con DiarioConurbano.com, Roberto Cipriano García, abogado y representante de la Comisión, manifestó: “No hay una razón para no vacunar a las personas detenidas sino que es una decisión política que se sustenta en la discriminacion”. 

La Comisión Provincial por la Memoria presentó un pedido en los ministerios de Salud, Justicia y Seguridad con el fin de que las personas detenidas puedan acceder al plan de vacunación en iguales condiciones que el resto de la población. 

En este contexto, resaltaron que en los penales es “imposible” garantizar las medidas sanitarias sugeridas para evitar los contagios, como el distanciamiento, ya que mientras hay disponibles 21.500 plazas, hay 45 mil personas en el sistema penitenciario. En comisarías son 4.600 personas en 1200 camastros.

“La situación es compleja. Los recaudos de medidas preventivas son de imposible cumplimiento entonces cuando una persona tiene fiebre se aísla a todo el pabellón. Los estudios sanitarios determinan que mientras los contagios suban en las cárceles el sistema se va a colapsar igual”, afirmó. 

Según lo relatado, no obtuvieron ninguna respuesta con respecto al pedido del plan de vacunación. Sin embargo, el ministro de Seguridad, Sergio Berni, en abril aseguró en una entrevista que “antes de vacunar a los presos hay otros grupos prioritarios”. 

En este sentido, Cipriano consideró que “son dichos inapropiados” ya que no analizan “la complejidad de la pandemia”. “Los casos se estallan en la cárcel y va a estallar el sistema sanitario. Su opinión tiene que ver con el estigma y el prejuicio”, expresó. 

Con el comienzo de la segunda ola de coronavirus, los penales al notar que una persona tiene fiebre, deciden aislar a todo el pabellón y por lo general no se hacen testeos. “No hay información fiable sobre los contagios en las cárceles, no sabemos cuántos hay porque muy excepcionalmente se hacen hisopados”, relató. 

Además, informó que “hay muchos pacientes de riesgo en los penales” y que cualquier cuadro de salud para enfermedades curables, al no ser tratadas en encierro se agravan. Desde la Comisión consideran que la tasa de mortalidad es “muy alta” debido a que durante el 2020 murieron 168 personas -28 muertes fueron por covid-19 y 140 por cuestiones de salud no asistidas-.