Conurbano: Sin perspectivas para reabrir, crece la angustia de los dueños de gimnasios

Sin fechas oficiales para la reapertura de sus puertas, los gimnasios son uno de los sectores más golpeados por la pandemia. “La estamos pasando muy mal” confesó Luciano Campo, propietario del gimnasio “Yourgym” ubicado en Banfield Oeste, sobre la realidad de la actividad en el Conurbano.

En medio de la expectativa de reapertura de gimnasios instalada en distintos municipios como Lanús, donde se presentó un protocolo para retomar la actividad; los establecimientos continúan con sus puertas cerradas y sin ayudas oficiales.

Luciano Campo, propietario del gimnasio “Yourgym” de Banfield Oeste, entrenador, preparador físico y fisicoculturista confesó la realidad generalizada del sector en todo el Conurbano: “En los gimnasios la estamos pasando muy mal”.

“Somos esenciales, pero fuimos unos de los primeros en parar y todavía no podemos volver. Siento que nos cortaron las piernas a todos” afirmó a DiarioConurbano.com el preparador que lleva casi dos décadas ligado al ambiente y es juez en los principales certámenes de fisicoculturismo del país.

Es que según Campo la actividad no solo se circunscribe a un modelado físico o a los trabajos de preparación para una determinada disciplina deportiva o competencia sino que también está muy ligada a la salud porque “la actividad física es la clave del bienestar además de la correcta alimentación”.

“Algunos que tenían controlado su problema de diabetes volvieron a sufrirlo al no poder hacer en el gimnasio cinta, bicicleta o sus entrenamientos. Incluso personas mayores que también necesitan hacer ejercicio para mantenerse saludables o aquellos que hacían rehabilitaciones se ven impedidos de hacerlo”, explicó en ese sentido.

“Vi a la gente muy mal, con muchas enfermedades y afecciones por la falta de actividad”, aseguró Campo.

Y sostuvo que “hoy en día la gente dejó de entrenar, dejó de comer bien y eso la pone mal” porque además “para algunos lo único que les hacía despejar la cabeza y subir las defensas era hacer un entrenamiento”.

Para colmo, en medio de este panorama y pese a la aparición de protocolos para la reapertura de gimnasios hace algunos meses o la propuesta de trabajar al aire libre, el entrenador señaló que “no hay ningún sindicato o colectivo que diga ‘vamos todos y reclamamos’”, tampoco “las federaciones de los deportes intercedieron por los gimnasios que les dan de comer” o incluso llegó “alguna ayuda del gobierno o el municipio”.

“No aflojó nada, hay que seguir pagando el alquiler si no sos dueño, Seguridad e Higiene, el monotributo e Ingresos Brutos. Nunca vino nadie con ayuda para cubrir los gastos, eximiéndote de pagar o a dar subsidios”, enumeró sobre la situación generalizada del sector.

Por eso los propietarios de gimnasios debieron rebuscársela con alguna salida para generar ingresos. En su caso, Campo no solo continúa con “entrenamientos on line personalizados” por su condición de preparador físico y su vasta experiencia en el mundo del fisicoculturismo, sino que como el resto de propietarios de gimnasios debió alquilar algunas de sus máquinas.

“Algunos me pagan una cuota, les armo los entrenamientos y les doy las herramientas para trabajar en sus casas como barras, discos o bicicletas. Eso en paralelo con los trabajos en nutrición que hago. No nos dejaron otra opción más que hacer cosas como éstas, pero igual la estamos pasando muy mal”, reveló sobre las alternativas.

Es que, según analizó, “un protocolo para trabajar de forma masiva tampoco serviría” porque “es imposible trabajar en este contexto con la cantidad de personas necesarias para cubrir los gastos y vivir”.

La realidad de los gimnasios se agrava con el correr de los días. Las propuestas aparecieron, pero aún no hay certezas sobre su viabilidad, potencial implementación o aprobación desde los diversos niveles gubernamentales para llevarles esperanzas a los trabajadores del sector.