Provincia: Boliches piden ayuda económica del Gobierno para frenar el cierre de locales

Los trabajadores de eventos nocturnos y discotecas pertenecen a uno de los rubros más golpeados por la pandemia y el distanciamiento social. Si bien la Cámara de Discotecas de la provincia de Buenos Aires se reunió con el ministerio de Seguridad provincial, muchos advierten que abrir no representará una ganancia con los protocolos que garantizarían la prevención de la transmisión.

Por el momento está en tratativas la apertura de discotecas y bares en la costa con decks al aire libre y con una distancia de 2 metros entre sí. Se espera que avance el diálogo entre los distintos sectores involucrados. 

En diálogo con DiarioConurbano.com, Hernan Castro, dj y dueño del complejo de salones Espacio Castro, contó: “El rubro entretenimientos es el más castigado y va a ser difícil la puesta en marcha porque los protocolos evitan contagios pero no es factible con lo que necesitas facturar para tener un negocio abierto”. 

Desde el comienzo se supo que el entretenimiento iba a ser uno de los últimos sectores en abrir ya que las instalaciones suelen estar en espacios cerrados y son propensos a conglomerar personas. Sin embargo, según datos de la Cámara de Discotecas desde marzo cerraron más de 40 discotecas en la Provincia y entre 23 y 25 en la ciudad de Buenos Aires. 

En este sentido, Castro explicó que cualquiera de los protocolos para eventos en espacios cerrados o discotecas, “no son compatibles” y consideró que “el mejor acompañamiento es brindar un acompañamiento económico”. 

“Los bares, las discotecas, eventos de salón, acapara a una cantidad gigante de personas que trabajan de eso. De alguna u otra manera hay que abrir porque tener el negocio cerrado es extinguir el negocio por completo pero la solución la tiene el Gobierno”, aseveró.

Por ahora se analizó la posibilidad de que las discotecas puedan abrir como bares al aire libre, en terrazas o patios pero algunos representantes de discotecas tienen la intención de que se habilite el uso de los espacios cerrados con capacidad reducida y puntos de higienización.

Castro opinó que “se puede poner absolutamente todo pero es inviable por los gastos que supone abrir”.

“Los gastos de una discoteca, de un bar que alquilan son muy altos. No facturas lo que perdes con abrir 10% o 20% del local”, advirtió.