Profundo dolor por el fallecimiento de un reconocido sacerdote de Glew

Los restos mortales del presbítero Roberto Scali, párroco de Santa Ana (Glew), fallecido el martes por la noche, descansan en el camposanto lindante al templo parroquial junto a la imagen de la Virgen María, de acuerdo al último deseo del sacerdote.

La ceremonia religiosa en el predio del cinerario se llevó a cabo este mediodía en el marco de la misa de exequias que presidió el obispo diocesano, monseñor Jorge Lugones SJ. Antes, el velatorio público se desarrolló en el templo dedicado a Jesús Misericordioso, frente a la iglesia Santa Ana.

Concelebraron la Eucaristía el obispo auxiliar de la diócesis, monseñor Ignacio Medina; el obispo de Gregorio de Laferrere, monseñor Jorge Torres Carbonell; el obispo emérito de Venado Tuerto, monseñor Gustavo Help; y los sacerdotes presentes.

Monseñor Lugones destacó del padre Scali su “celo apostólico” y agradeció a todos “los que rezaron y acompañaron al padre Roberto en todo este tiempo de enfermedad”.

En la homilía, el presbítero Andrés Vallejos dijo que Scali “fue un apasionado del anuncio del kerygma, no solo acá en la comunidad, sino también en cada rincón donde lo convocaban”.

“Amó a la Iglesia y la liturgia era el ámbito donde especialmente él nos iba a ayudando a profundizar en la relación con el Señor”, manifestó.

“Él fue, como le gustaba decir, un mistagogo, un maestro que con sabiduría y sentido eclesial formó muchas generaciones de curas y agentes de pastoral en al amor a la celebración de los sacramentos, como medios esenciales a través de los cuales Dios nos comunica su vida divina”, señaló.

El sacerdote de 59 años, originario de la parroquia Nuestra Señora de Fátima (Villa Caraza, Lanús), fue ordenado el 14 abril de 1989 en la catedral Nuestra Señora de la Paz por el entonces obispo, monseñor Desiderio Collino; al inicio de su ministerio se desempeñó como vicario parroquial de Nuestra Señora de los Remedios (Remedios de Escalada) secundando a monseñor Agustín Casanova; y en 1992 fue nombrado párroco de Santa Ana para suceder al presbítero Jorge Bazán, durante muchos años vicario general de la diócesis de Avellaneda-Lanús.

Además de su labor parroquial, cuyo accionar incluye a numerosas capillas y el colegio parroquial, fue docente del Instituto Superior de Profesorado “Pedro Goyena” y delegado diocesano de la Comisión de Liturgia, Música y Arte Sacro.

El actual obispo de Rio Gallegos  y anterior obispo auxiliar de la diócesis de Lomas, monseñor Jorge García Cuerva, expresó su “cariño y cercanía con la comunidad diocesana en este momento de dolor por el fallecimiento del padre Roberto Scali, pastor cercano y testigo de la Buena Noticia”.