Presentaron en la UNLZ el modelo de los Centros comunitarios de justicia de Nueva York

La Facultad de Derecho de la Universidad Nacional de Lomas de Zamora fue sede de una conferencia en la que el juez de la Corte Suprema de Nueva York, Alex Calabrese, y el director del Centro para la innovación de Juzgados de la misma ciudad, Julius Lang, presentaron el modelo de los Centros Comunitarios de Justicia, un proyecto que tuvo éxito en los barrios de la ciudad de Brooklyn. La jornada fue encabezada por el rector de la institución académica, Diego Molea, quien subrayó la importancia de la intervención temprana en la lucha contra la delincuencia.

Este modelo comunitario de justicia, que se implementó en la ciudad más poblada de Nueva York, fue impulsado con el objetivo de reducir las tasas de delincuencia juvenil y adulta con el foco puesto en la prevención y la corrección efectiva a través de tareas comunitarias.

“Hoy tenemos la posibilidad de conocer una experiencia exitosa como es la de los centros comunitarios de Justicia, un modelo que, si bien se desarrolla en un contexto diferente al de nuestro conurbano, propone, para los casos de delitos no violentos, estrategias de intervención temprana y de prevención”, presentó Molea.

Durante su exposición en el auditorio de la casa de estudios, el rector de la UNLZ expresó la necesidad de recuperar los “valores fundantes” de nuestra sociedad. “Debemos volver a inculcar en los jóvenes, que son el grupo más vulnerable, los valores más importantes que tenemos: La familia como institución esencial; la educación, como el vehículo para crecer y alcanzar logros, y la cultura del trabajo que nos da la dignidad”, destacó.

En ese sentido y a modo de ejemplo de las distintas acciones que realiza la Universidad, explicó los objetivos de dos programas que impulsa la institución: “La Universidad es Posible”, que visita las escuelas de la región invitando a los jóvenes a continuar sus estudios y de la “Escuela de oficios”, que lleva cursos de capacitación a los barrios de la periferia.  “Debemos comprometernos en esta lucha para alejar a los chicos de la droga y de la delincuencia, por eso es importante la intervención temprana”, resaltó.

Luego, ante una sala colmada por autoridades de la Facultad y la Universidad, docentes y estudiantes, miembros del poder judicial y legisladores nacionales, provinciales y ediles locales; el juez de la Corte Suprema de Nueva York, Alex Calabrese presentó el modelo desarrollado. “Éramos una de las comunidades más afectadas por la droga, el nuestro era un lugar terrible para vivir”, explicó.

En el año 2000 nació la idea de crear estos centros que intervienen en casos no violentos, como hurtos, vandalismo, arrebatos y delitos menores. Su función es la de resolver más rápido esas causas y que los responsables puedan resarcir a la comunidad con la realización de trabajos comunitarios. La primera experiencia fue en Red Hook, un pueblo de Brooklyn.

Los disertantes indicaron que la justicia comunitaria responde “a las necesidades de la víctima”, busca “soluciones creativas” para responsabilizar a los delincuentes no violentos y trabaja en la prevención del delito “como un aspecto importante de las actividades diarias del sistema de justicia penal”. Los programas incluyen tratamiento contra la adicción a las drogas y el alcohol, la posibilidad de terminar los estudios y de “volver a poner su vida en orden” indicó.

Según expuso Calabrese, este sistema logró reducir la cantidad de encarcelamientos en un 35% y la reincidencia en un 10%. Además, según una encuesta realizada a la comunidad, el 94% ve de manera positiva esta iniciativa.

En ese sentido, Julius Lang coincidió en remarcar que  “la confianza de la comunidad en el sistema judicial se triplicó”. “La gente apoya los tribunales y de hecho el 57% pagaría más impuestos”, completó.

Ambos jueces destacaron también el hecho de que este sistema significa un ahorro para el Estado por la reducción de los costos procesales.

Luego de una ronda de preguntas del público, el rector Molea y el vicerrector Académico, Horacio Casabé, entregaron una plaqueta a los disertantes por “su trayectoria y compromiso con la Justicia”.

Para finalizar, Lang resaltó el trabajo realizado por la UNLZ. “Su labor es similar al que hacemos en el tribunal que es salir a la comunidad”, sostuvo y agregó: “Creo que esta es una universidad muy importante porque logra hacer que la educación esté disponible para todos. Me encantaría que nosotros tuviéramos una universidad pública como ésta porque la educación superior en Estados Unidos es cada vez más cara y la gente queda excluida de ese sistema”.