Peluqueros esperan que la Provincia apruebe los protocolos para que volver a trabajar

Más de cincuenta peluquerías de Lanús se encuentran a la espera de que el Gobierno bonaerense dé el visto bueno a los protocolos que presentaron para poder trabajar en el contexto de la pandemia de coronavirus, pero aún no han obtenido respuesta. La situación para este sector es crítica ya que llevan más de cuatro meses sin poder abrir sus puertas, sin percibir ingresos. Hasta el momento, ya cerraron 7 peluquerías en el distrito.

Según el protocolo elaborado por la Unión de Peluqueros, cada peluquería trabajará a la mitad de su capacidad, los clientes deberán solicitar un tuno por los canales de contacto habituales (teléfono o redes sociales), el cliente no deberá asistir con acompañante, se realizará una limpieza profunda con desinfectantes en todo el salón, como así también, se desinfectará muebles, productos que sean de uso. Entre cliente y cliente habrá una distancia de 15 minutos para limpiar la zona.

En cuanto al vestuario de la/el peluquero/a, no podrá usar ningún accesorio en los brazos para evitar el roce y la transmisión, utilizará una indumentaria exclusiva para el salón y cuando termine la jornada laboral se la tendrá que sacar y embolsar. Deberá usar máscara, barbijo de manera permanente. Las capaz y guantes que se utilicen deberán ser descartables y se deberán desechar en algún lugar seguro. Además, se deberá esterilizar todo lo que se utiliza con el cliente, broches, peines, cepillos, tijeras, secador, etc.

Mientras tanto, las barberías deberán higienizar las máquinas de corte, navajas de afeitar filo, descartable, etc. siempre entre cliente y cliente.

El protocolo fue presentado al Ejecutivo local, quienes lo enviaron al Gobierno provincial, ya que son los que deben aprobarlo o no, pero no hubo respuesta.

En diálogo con DiarioConurbano.com, el estilista Ariel Viñals, advirtió que “la situación está cada vez peor porque no hay resultados protocolares que es lo que más aqueja, cómo se va a empezar, cómo van a ser las reglamentaciones”.

En la semana, los peluqueros se reunieron con funcionarios del gobierno nacional, con concejales del Frente de Todos para hablar sobre la delicada situación económica que atraviesa el sector, a lo cual, el estilista planteó que “todo conlleva a que ante un nuevo brote de COVID-19, se volvió a fase 1 y que se podría estar abriendo en una fase 3”. “Estamos bastante a la deriva”, sentenció.

En ese sentido, el representante de la Unión de Peluqueros rescató que “el Municipio hizo todo lo necesario, puso a sus equipos a disposición y se generó el protocolo, se envió a Provincia y ahí quedó, no hubo más respuestas” y sostuvo que se intentó “doblegar el esfuerzo en mandarlo de nuevo, pero iba a ser lo mismo”.

“Nos dicen que tenemos que esperar que gobernación diga las pautas a seguir y no tenemos. Así que, con todo esto, estamos cada vez peor. Hay colegas que no pueden soportar tres meses sin trabajo y vamos a cinco meses. Están quebrando, fuentes de trabajo que se pierden”, advirtió.

Dentro de la Unión de Peluqueros se nuclean 55 peluquerías, a lo cual, Viñals alertó que “ya quebraron 7 peluqueros y el resto está atado con alambres porque mientras que el Estado pueda dar cierta parte del salario del empleado, va a poder seguir subsistiendo, pero muchos están pensando en cerrar después de muchos años”.

“A diferencia de los políticos que cobran el salario a principio de mes, nosotros estamos imposibilitados de trabajar y no solo los peluqueros, sino que también las maquilladoras, pedicura, manicura”, arremetió.