Lanús: Organizaciones insisten con el pedido de asistencia municipal a comedores

Integrantes de diversas Organizaciones No Gubernamentales reiteraron pedidos al Estado municipal para ayudar a sostener las ollas populares y comedores del distrito. Desde “Censo Popular de Personas en Situación de Calle” y Remar Argentina, dos entidades que ante la necesidad de vecinos de barrios vulnerables comenzaron a entregar viandas, pidieron asistencia al Gobierno de Lanús.

A tres meses del inicio de la cuarentena y con un notable aumento en el volumen de recursos destinados a la asistencia social desde los distintos niveles de gobierno, en Lanús organizaciones sociales remarcan la necesidad de ayuda municipal para sustentar las casi 300 ollas que se organizan en el distrito.

Según datos estimados por el colectivo “Censo Popular de Personas en Situación de Calle”, solo en las proximidades de la estación se entregan a diario cerca de 400 viandas y éste número se multiplica en las periferias del partido donde subyacen necesidades más profundas.

“Es vergonzoso que consideren que las organizaciones sociales estamos para entorpecer el camino” afirmó en diálogo con DiarioConurbano.com Jonatan Zain, integrante del colectivo que releva datos sobre pobreza, respecto al pedido de las agrupaciones sociales y barriales para que desde el municipio multipliquen la colaboración con merenderos, comedores y ollas.

En esa línea, aseguró que pese a los pedidos “no se pudo llegar ni a la puerta del Comité de Crisis” para comunicar las necesidades.

A su vez, de los casi 300 puntos donde se realizan ollas populares “el municipio reconoce que existen apenas un tercio de ellas” a las cuales se les entrega mercadería pero “existen denuncias sobre las condiciones en las que llega”.

“Hay problemas con la poca cantidad, la calidad, porque son todos alimentos secos, y las condiciones de los bolsones, aunque no son la mayoría (aclaró), que mandan desde el municipio y la provincia y a veces entre los dos no se hace uno. Incluso la gente nos dice que los bolsones que les entregamos es mejor que la recibida desde el estado”, denunció el integrante del colectivo.

Asimismo, Zain destacó que gracias a la experiencia que arrastra CPPSC en la recolección de donaciones, las compras realizadas por integrantes de organizaciones sociales y la ayuda de vecinos es posible la continuidad de la entrega diaria de comida a personas en situación de calle o que se les dificulta poner un plato en la mesa.

“Tenemos claro que el trabajo voluntario que hacemos y la colaboración que damos es algo que hacemos para dejar de hacerlo cuanto antes. Queremos que el llevar comida a la gente en la calle deje de existir porque no hay nadie que quiera hacerlo con intenciones de que perdure y el único que tiene recursos para terminarlo es el Estado, aunque no es algo fácil”, sostuvo.

Por su parte, desde Remar Argentina, Hernán Brown, aseguró que “desde el municipio no nos dieron ni un paquete de azúcar para los comedores que tenemos y tampoco hay expectativas de hacerlo porque no estamos dentro de la forma en que ellos ayudan”.

Pese a tener personería jurídica en el país desde hace casi 30 años y a trabajar en Lanús desde 1994 con 12 centros de atención y talleres escuela que albergan a 160 personas entre madres y niños en situación de calle o de abuso y jóvenes y adultos con problemas de adicciones, la organización cristiana evangélica presente en más de 70 países está reconocida en el distrito como entidad de bien público pero nunca trabajó directamente con el municipio pese a los constantes pedidos de articulación y promesas de ayudas, según consignó Brown.

Sin embargo, ahora su labor también implica el financiamiento de una olla popular en el barrio El Ceibo, que todos los mediodías alimenta a 200 personas, solo con fondos provenientes de las actividades realizadas en un lavadero de autos, en una imprenta, un taller de carpintería o el café bar que posee la entidad.

Sin embargo, con la llegada de la cuarentena éstos lugares corrieron la misma suerte que gran parte de las PyMEs del país y debieron bajar sus persianas aunque también Remar recepcionó “a mucha gente de Lanús que quedó en la calle, salió de hospitales o a niños judicializados sin hogar” a la par de continuar con la olla para vecinos del distrito.

“No hay presencia del municipio en los barrios vulnerables. Los tuper llegan sin lavar, apenas enjuagados porque no deben tener ni para el detergente o la lavandina y por eso hasta entregamos barbijos y kits de artículos de limpieza ¿Cómo no se va enfermar esa gente?”, se preguntó.