Lomas: Los feriantes de servicios esenciales reclaman que los dejen trabajar

Los feriantes de Lomas de Zamora esperan una apertura gradual de sus actividades con las medidas de prevención necesarias para la venta. En un principio, proponen iniciar las ferias menos concurridas, con los servicios esenciales, y luego se sumarán más sectores.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Julio Hernandez, un feriante de Villa Lamadrid, aseguró: “Esta situación nos afecta a todos porque es nuestra única fuente de trabajo, la cual paró directamente. Pienso que si cada puestero mantiene distancia y hay controles para que no se agrupe demasiada gente estaría bien”. 

Desde la Asociación de Feriantes de Lomas de Zamora comenzaron a reclamar una apertura cuidada por las consecuencias económicas que tiene el cierre de las ferias. Luego de varias reuniones con funcionarios municipales, los feriantes del rubro alimenticio, de productos de higiene, ferreterías, bicicletería y alimentos para animales podrán retomar sus tareas. 

En este sentido, Hernández, que no es parte de los servicios esenciales, recibió con alegría la apertura pero opinó que el resto de los rubros podría comenzar si hay más control sobre el desarrollo de las ferias. 

“Me alegra por los compañeros pero los esenciales son los favorecidos y los que tenemos otros rubros seguimos en la misma situación. Hay cosas que se pueden ajustar, se podría disponer más personal municipal que tenga puntos de control de temperatura por ejemplo”, afirmó. 

La semana pasada los feriantes publicaron un diagrama y postularon que las ferias más concurridas quedan afuera de la habilitación por lo menos hasta que se baje el pico de contagios. Entre ellas se encuentran las de Albertina, Recondo, Unamuno, Santa Marta, Budge, Fiorito, San José, Gallo, Marsella. 

Con respecto al Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO), el feriante se mostró a favor y consideró: “Me pareció perfecta la medida de cuidar la salud de los argentinos pero obviamente eso repercutió en nuestra economía”. 

Además, Hernandez piensa que deberían garantizarse una pantalla de protección facial y otra para el puesto, con una distancia significativa entre el vendedor y el cliente.

“Hay que arrancar de a poco teniendo condiciones de prevención. Yo tengo la expectativa de que arranque pero no se cuándo arrancará formalmente todo, es difícil de planificar”, explicó el feriante lomense.