Profesores y dueños de gimnasios de Lomas de Zamora realizaron una marcha para reclamar que no cierren los gimnasios ante el crecimiento de casos porque es su principal fuente de trabajo. Según la Cámara de Gimnasios, el riesgo de contagio es de 0.06% en los establecimientos.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Rodrigo Atlas, profesor del gimnasio Rhino en Banfield, manifestó: “Reclamamos que nos dejen trabajar porque lo necesitamos y lo hacemos con todos los protocolos. Estuvimos 10 meses cerrados y eso nos dejó sin puestos de trabajo y con deudas”

Tanto dueños de gimnasios como alumnos se congregaron a las 17 horas en la Plaza del Municipio para exigir que no se cierre su actividad laboral ante el crecimiento de casos y el avance de las medidas de cuidado. Los manifestantes explicaron que con el protocolo dispuesto por la cámara de gimnasios, elaborado por infectólogos y consensuado con las distintas autoridades, los gimnasios pueden abrir sin que implique un peligro para la población. 

“El riesgo de contagio es un 0,06% en los gimnasios. El protocolo es muy estricto, no se pueden sacar el barbijo en ningún momento por más que sea un establecimiento enorme y las medidas protocolares las seguimos a rajatabla, los socios aceptaron esas medidas y se hacen respetar”, afirmó Rodrigo.

Con las nuevas medidas de cuidado implementadas en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), los trabajadores temen que vuelvan a cerrar las instalaciones dejandolos sin su principal ingreso económico. Además de cumplir con el protocolo, explicaron que se manejan con un sistema de llavero magnético que figura el horario de entrada y salida, lo que permite formar burbujas de aislamiento en el caso de necesitarlo, según el horario. 

En este sentido, Rodrigo comentó que la deuda de los 10 meses que tuvieron que cerrar la van a saldar “dentro de 2 años y medio”. “Si cerramos una vez más, dejarían desempleados a un montón de profesores que viven de esto y no podríamos volver a abrir porque nos salvamos de milagro el año pasado, nos costó muchísimo levantarlo el gimnasio”, opinó. 

Además, remarcaron que los establecimientos deportivos no recibieron un apoyo económico durante la primera ola y que el 90% de los clientes viven en un radio de 2000 metros, por lo que no utilizan el transporte público para ir, y advirtieron que la actividad física refuerza el sistema inmunológico. 

“No nos pensamos como un foco de contagio. Todos nuestros alumnos respetan los cuidados que pautamos y también consideramos que en este contexto es fundamental hacer actividad física como dijo la OMS, es para cuidar el estado mental”, aseveró.