Lanús: Fue atropellada y necesita que IOMA autorice la rehabilitación

Sabrina tiene 33 años y es mamá de un hijo de siete. El 12 de diciembre de 2018 fue atropellada por un patrullero de la Policía Federal cuando volvía del jardín con su hijo. Hace casi tres años está internada en la Clínica Modelo de Lanús y necesita ser derivada a un centro neurológico para comenzar su rehabilitación, pero su obra social “no se hace cargo”.

Sabrina tuvo dos operaciones de cerebro y casi pierde la pierna izquierda producto del accidente que sufrió en 2018. Hace casi tres años que está internada en la Clínica Modelo de Lanús con traqueotomía.

“En 2019 le dieron el alta en la clínica y la obra social IOMA nunca se hizo cargo. Después nos tocó la pandemia y, cuando empecé a activar nuevamente, me di cuenta que habían encajonado el expediente de mi hija y lo tuve que volver a hacer. Hace dos años y siete meses que está postrada en una cama y necesito que la deriven cuanto antes”, explicó Inés, la madre de la joven, en diálogo con DiarioConurbano.com.

Según relató Inés, los expedientes de su hija están en el Centro de Rehabilitación FLENI de Escobar y en la Clínica Santa Catalina de Capital Federal. “No sé porque IOMA no se hizo cargo porque mi hija nunca dejó de pagar la obra social. Necesita un centro neurológico urgente porque ya es mucho el tiempo que perdió”, reclamó Inés.

En ese sentido, explicó que se enteró de que la obra social no autorizó el traslado porque envió la historia clínica y al no tener respuestas se acercó  al lugar para preguntar qué estaba pasando. “En el FLENI me dijeron que IOMA no había hecho nada para actualizar el expediente. Me hicieron mandar la documentación y nunca hicieron nada”, lamentó la mujer.

Inés estaba viviendo en El Bolsón cuando su hija sufrió el accidente y tuvo que viajar de urgencia. En este momento está viviendo con la ayuda de algunos amigos porque, los pocos ahorros que tenía, ya se los gastó. Por eso, necesita que la obra social autorice cuanto antes la rehabilitación para su hija.

“Ella está consciente de todo. Mientras espera la respuesta de IOMA le hago los ejercicios para que no quede rígida, la siento. Logré que se comunique conmigo, que me conteste con la cabeza y cuando tiene ganas me escribe. Es todo el logro que hice yo en este tiempo porque, donde estamos es una clínica, no un centro de rehabilitación”, cerró.