“La vianda o el bolsón no cambia la realidad del barrio, pero ayuda mucho”

Para reducir el impacto económico que causó el aislamiento social obligatorio en los sectores más vulnerables, distintas organizaciones sociales de Lomas de Zamora reparten viandas de comida y arman bolsones para aquellos que necesitan un refuerzo a la ayuda que les pudo dar el Estado.

El Centro de Formación Profesional (CFP) 406 es una de las instituciones que trabaja intensamente en esta asistencia, en medio de la emergencia sanitaria por la pandemia. Su director y también subsecretario de Participación y Capacitación Popular de Lomas de Zamora, Claudio Morell, afirmó en diálogo con DiarioConurbano.com que “se hacen 50 viandas en 8 instituciones dos veces por semana, el objetivo es mitigar un poco la necesidad de la gente”.

“La gente se está desesperando un poco, y se usa el ámbito del comedor para poder hablar con ellos y explicarles a todos los vecinos que hay que estar tranquilo, y contar como viene la política pública del Gobierno Nacional”, expresó.

El también referente de Unidos y Organizados sostuvo que “la vianda o el bolsón no cambia la realidad del barrio, pero ayuda mucho”, y agregó que “el Gobierno Nacional, lo que intenta mejorar, son los ingresos de los que cobran asignaciones familiares, AUH, los cooperativistas, la Tarjeta Alimentar, por lo tanto, hay un montón de instrumentos institucionales que vienen a través de las tarjetas que vienen dando respuestas mínimas a la necesidad de la gente”.

Además, señaló que “en la zona de Budge se repartieron 25 mil tarjetas, por lo tanto, hay un universo grande de sectores humilde que tienen algún soporte magnético para comprar alimentos”.

Pero también, el funcionario subrayó que “hay un espacio de gente que no está bancarizada, que es la gente que queda en los barrios sin poder comer, así que la idea es asistir a esas personas desde las instituciones”.

Morell lamentó que “todos los días asiste más gente, porque la situación está más complicada”, pero destacó que “se usa ese ámbito para la solidaridad, para decirle a la gente que se cuide, que no salga de sus casas, de que los chicos no salgan a la calle, es casi un ámbito de formación y contención”.

En cuanto al aislamiento, evaluó que “una cosa es en los sectores medios, donde cada uno tiene una habitación de 8 metros cuadrados, y otras es que en 8 metros haya 5 personas”.

En ese sentido, indicó: “Ahora se cambió el criterio, la casa es el barrio. Una vez que Alberto Fernández se juntó con los curas villeros se planteó el tema de que la casa es el barrio y que la gente se maneje en las 4 o 5 manzanas de donde vive”.

“En este punto hay que ser paciente, justo, responsable, sincero e intentar buscar la vuelta a la situación dentro de lo posible”, concluyó Morell.