La Comisión Provincial por la Memoria insistió en que “no hay una liberación masiva de presos” 

Tras el debate generado en torno a las prisiones domiciliarias a personas privadas de su libertad por ser pacientes de riesgo de COVI-29, la Comisión Provincial por la Memoria (CPM) aclaró que sólo se dará ese beneficio en determinados casos para reducir la población carcelaria ya que en los últimos años de macrismo “se llegó a récords históricos de hacinamiento y población”.

La directora general de la CPM, Sandra Raggio, aseguró en diálogo con Diarioconurbano.com que la resolución judicial trata de que “la Justicia revise las causas y vea que parte de la población en riesgo puede tener una alternativa para cumplir la pena en otro lugar” y precisó que “el fallo del juez Violini indicaba que los jueces debían dar prisión domiciliaria a aquellas personas que son población de riesgo y hayan cometido delitos leves y que no sean graves, como homicidios y violaciones”.

En cuanto a las personas que cometieron delitos graves, la integrante del organismo aclaró que “cada juez tenía que ver qué hacer con esa persona” y reiteró: “No es que hay una liberación masiva de presos en cualquier condición”.

En ese sentido, explicó que el beneficio de la prisión domiciliaria puede llegar a los presos que “están por cumplir su condena, que quizás le falta un mes o dos” e insistió que en esos casos “también se tienen que revisar las situaciones de cada uno, como los que tienen salida transitoria o que tienen buena conducta”.

En tanto, advirtió sobre la compleja situación que hay en las cárceles bonaerenses por la superpoblación al indicar que “desde hace mucho tiempo se denuncia la situación que se vive” y sostuvo que “los 4 años del Gobierno de Vidal se llegó a récords históricos tanto de población carcelaria como de hacinamiento”.

Ahora en un contexto de pandemia, se visibiliza la situación de “sobrepoblación, hacinamiento, pésimas condiciones estructurales y una deplorable asistencia de salud en el sistema carcelario” y dejó en claro que desde la CPM “se denuncia cada año, porque las personas privadas de la libertad se mueren en la cárcel por enfermedades que afuera no morirían”.

En tanto, destacó que la urgencia que implica la pandemia en términos sanitarios “es que las condiciones en que viven hacen que sea imposible que las medidas de prevención se puedan hacer efectivas”.

“El distanciamiento social y la higiene, que son elementales y simples, en las cárceles actuales no pasa”, sentenció.

Por Edgardo Nuñez