Denuncian ataque de los dueños de Clínica Estrada tras denunciar el vaciamiento de Medicina Privada

Luego de meses de no recibir el servicio de salud de Medicina Privada y de la Clínica Estrada -ambas instituciones pertenecientes a Ricardo Bianco y Miriam Solá-, los asociados de la prepaga se presentaron en el edificio de la prepaga para reclamar por la situación de vaciamiento que no permite que se atiendan los pacientes y fueron atacados por uno de los propietarios de la empresa. 

B. (cuya identidad pidio ser resguardada), jubilada y asociada a Medicina Privada manifestó en diálogo con DiarioConurbano.com: “Hay personas que dejaron de recibir su tratamiento oncológico, hay un paciente electrodependiente que no es atendido. En sus manos está la salud de los afiliados de medicina privada y estamos sin cobertura”.

En el día de ayer los asociados esperaban reunirse con los dueños porque la dirección de la propaga se comprometió a recibir a los afiliados. Sin embargo, cuando llegaron les comunicaron que se habían retirado del edificio.

Luego de esperar, los asociados -la gran mayoría jubilados- irrumpieron en la oficina de los dueños para manifestar el desfinanciamiento de su obra social. “Bianco estaba totalmente drogado, es un impresentable. Nos miraba y se reía hasta que a un jubilado lo agarró del cuello y lo intentó estrangular”, planteó B.

Si bien hace unos meses se agravó el estado de crisis de la prepaga, los dueños no declararon la quiebra o se hicieron cargo de la ausencia del servicio. Hace tiempo que se comprometieron a restaurar la atención médica pero la situación no se revierte.

Según los afiliados, Medicina Privada llevó a cabo un vaciamiento junto con la desfinanciación de la Clínica, en la cual quedaron pocos trabajadores y reciben su sueldo en cuotas. A los afiliados no les garantizan internaciones, ni atención de guardia o estudios de laboratorio.

En este sentido, B. indicó: “Ayer fuimos a solicitar la cobertura pero cuando les dijimos que si nos llega a pasar algo no sabemos a donde ir, nos contestaron que vayamos a un hospital. Estamos pagando la cuota todavía para que no nos den de baja del sistema, merecemos asistencia”.

La mayoría del grupo de afiliados son jubilados, personas con problemas cardíacos, diabetes o cáncer. Es por esta razón que los asociados denuncian que al tener enfermedades ya existentes, otras prepagas no los tomaran.

Hace varios meses, la Clínica logró acordar con PAMI pero los profesionales de la institución no recibieron sus haberes y hace poco tiempo la obra social le retiró los montos complicando aún más la situación. Según los pacientes del sanatorio, es porque “la plata se la quedaban los dueños”.

Con respecto a lo legal, se presentó una denuncia por estafa en la Comisaría 4ta y se reclamó en la Superintendencia de Salud para que tomen medidas. De esta manera, se abrió un expediente. “Esperamos que Superintendencia nos consiga derivarnos a otra cobertura con la atención asegurada en centros de salud que funcionan y nos resguarden”, aseveró la afiliada.

“Si nos llega a pasar algo, estamos a la deriva. Desde joven pagamos una obra social para que cuando llegara el momento de necesitarla, se pudiera usar y ahora que somos grandes, no está al resguardo nuestra salud”, apuntó B.