IOMA desafilió a un joven con discapacidad mental por haber cumplido 21 años

Iván y su mamá Verónica, quien lucha para que la obra social IOMA vuelva a afiliar a su hijo

Una vez más la obra social IOMA vuelve a ser denunciada. Esta vez, de tras darle de baja a la afiliación de Iván Ocantos, un joven de 21 años con encefalopatía epiléptica que padece un retraso madurativo moderado. Verónica Ocantos, la madre de Iván, el lunes pasado intentó sacar un turno para su hijo y se enteró que no estaba más afiliado por haber cumplido 21 años.

“Ellos tendrían que garantizar que se mantenga la afiliación y resolverlo de otra manera. Mi hijo tiene una enfermedad que es para toda la vida y necesita la obra social. No le pueden dar de baja porque cumplió 21”, manifestó Verónica. En la actualidad Iván debe tomar cinco medicamentos neuropsiquiátricos muy costosos, realizarse estudios periódicos, recibir acompañamiento psiquiátrico y atenderse con médicos especialistas.

Desde la obra social le comunicaron que se debe presentar un informe socio medioambiental, la información personal del paciente, el resumen de la historia clínica, la situación de Iván y aguardar la aprobación o el rechazo del pedido.

Sin embargo, podría tener que esperar más de un mes hasta que lo vuelvan a afiliar y por este motivo no recibiría la atención médica necesaria. “Hace seis meses saqué turno con su neurólogo de toda la vida y no se va a poder atender si no recupera su obra social”, advirtió Verónica. La documentación presentada por la madre de Iván será enviada a La Plata pero podría tener mucha espera y hasta se lo podrían rechazar.

Verónica exige que se lo reincorpore al sistema inmediatamente y que las desafiliaciones de los casos de personas con discapacidad no vuelvan a ocurrir debido a que no pueden suspender sus medicaciones y dependen enteramente de la atención clínica que reciben. En este sentido, Verónica indicó: “La situación de mi hijo fue una lucha constante con IOMA porque existe una incompetencia de las normativas de la obra social terrible”.

Además de suprimir la afiliación y perjudicar su medicación, se suspenderá el tratamiento domiciliario de Trastornos Generalizado del Desarrollo (TGD), los electrocardiograma y encefalogramas que debe realizarse, y la atención de una guardia por una emergencia. La madre de Iván que debe mantener a otros tres hijos, explicó que la Doctora que lo atiende al joven en Fundación Fleni le dijo que “no le puede aumentar la medicación que necesita sin hacerle el electro antes”.

“Iván no se vale por sí mismo y esto es un maltrato hacia la discapacidad. El cambio o suspensión de la medicación lo hace ponerse nervioso o podría terminar internado como ya ocurrió una vez”, recalcó Verónica que intenta que se acelere el proceso de reempadronamiento.