Glew: Benjamín, el arquero del club 9 de Julio que no conoce obstáculos

Benjamín Cáceres es un nene de 11 años oriundo de Glew que nació con una malformación en su pierna derecha, por la cual utiliza una pierna ortopédica; aunque esto no le impide jugar al fútbol. Desde hace una temporada se desempeña en el arco del club 9 de Julio, pero su discapacidad lo obliga a en poco tiempo usar una prótesis de mejor calidad para atajar sin sufrir lesiones y ante el alto costo de la misma la institución busca recaudar fondos en su ayuda.

“Benja es un chico que tiene un espíritu de autosuperación muy grande. Las ganas que tiene son enormes. Para él no existe el ‘no se puede’, porque es un nene que te va a decir ‘¿Y por qué no?’” valoró en diálogo con DiarioConurbano.com Jorge “Chaca” Prado, presidente del club 9 de Julio y una de los que busca mejorar la calidad de vida del niño.

“Es un ejemplo de vida total para todos y para la institución en sí, porque cuando un papá me dice que no se puede le señalo a Benja y le digo ‘¿Ves ese nene? Él puede y si él puede, nosotros podemos’”, confesó el presidente del club.

Desde muy pequeño, «Benja» utiliza una prótesis para hacer sus actividades y jugar al fútbol junto a su hermano mellizo Dylan, con quien a principios de 2018 fue a probarse en el club.

Sensibilizado por la situación, Prado no dudó en aceptar que sea evaluado a la par del resto, trotando y realizando el resto de ejercicios. “Me quedé asombrado y pensé ‘mirá las ganas que tiene este pibe’. Después cuando hicimos un partido lo vi cómo se tiraba y atajaba, me enoqueció la sangre, las ganas, la pasión que tenía”, relató el dirigente.

Desde su debut en febrero de 2018 ante Loma Verde con la categoría 2007 los meses pasaron y pese al temor de la asociación, el riesgo para otros niños al enfrentarlo se vio anulado gracias al trabajo realizado desde la institución.

Asimismo, su desarrollo deportivo se ve truncado al utilizar una prótesis común para jugar cuando en su lugar necesita una que posee varias piezas, todas articuladas y cuya mayoría solo se fabrican en el exterior y cuesta alrededor de 800 mil pesos.

“Es una pierna de alto rendimiento, para competir en serio, y con la misma podría hasta llegar a ser futbolista profesional porque trae toda la movilidad que tiene una pierna, con rodilla, un pie, todo. Nada que ver con un pedazo de fierro como tiene ahora que le serviría para un año más o dos como mucho”, explicó Prado.

Tampoco le serviría para este fin una prótesis mejorada tal como se le ofreció, ya que la misma es “un remedio temporario”, lamentó, al estar en plena etapa de crecimiento y darle mucha ventaja a sus rivales. A diferencia de esta, la “mejorada” sería una que podría utilizar de por vida con pequeñas modificaciones periódicas durante su crecimiento y adultez.

Por eso el club inició una campaña para recaudar fondos contactando famosos para apadrinar la causa y hasta pensó en organizar un festival solidario con artistas de la talla de Daniel Agostini, Sebastián Mendoza, “El Pepo” y el grupo de cumbia “La Re Pandilla”, pero por cuestiones de agenda sus colaboraciones deberán esperar hasta después de septiembre.

Mientras tanto, Benjamín continúa disfrutando de lo que más le gusta hacer, cuidar al arco del club 9 de Julio de Glew en la Liga Infantil de Fútbol de Almirante Brown (LIFAB) con la esperanza de obtener una prótesis que le permita seguir disfrutando del fútbol y cumplir con su sueño de ser profesional.