“Escuela bomba”, un documental colectivo que interpela sobre el trabajo de las escuelas y docentes

Tras cumplirse un año de la explosión de la escuela de Moreno  por la desidia del Estado provincial y en la que murieron Sandra Calamaro y Rubén Rodríguez, el director de cine Juan Mascaró trabajó junto a docentes, maestros y familiares de la escuela Nº 49 para contar lo que se ve a diario, la crítica situación de infraestructura de los colegios provinciales y la falta de respuesta del Gobierno de María Eugenia Vidal. 

La película se proyecta a diario en el Centro Cultural de la Cooperación y de forma itinerante en centros culturales, instituciones y teatros en todo el paìs, debido a que el INCAA prohibió que se proyectada en las salas Gaumont. Para septiembre, se estima que el documental podrá verse en Lomas de Zamora y Avellaneda.

La idea de documentar la tragedia de Morenos comenzó a gestarse en el Departamento de Educación de la Universidad Nacional de Luján cuando surgió la necesidad de “afinar un proyecto de comunicación audiovisual que cuente lo que pasa en la comunidad y dejar de ser una política de comunicación autorreferencial”. 

“Comenzamos a articular con la comunidad de y pasó lo de la escuela de Moreno y fue un cimbronazo muy fuerte para todos. Somos todos de la zona, hay un vínculo muy fuerte entre el Departamento de Educación y Moreno, muchos estudiantes viven allí y estudian en la universidad. Había una relación cercana”, recordó el director del documental, Juan Mascaró, en diálogo con DiarioConurbano.com

Y relató: “En ese marco, decidimos acercarnos al barrio y empezar a afinar el trabajo, sin tener una idea muy clara del resultado y del formato final. Teníamos algunos ejes en claro que tenían que ver con contar los problemas de infraestructura que vemos a diario en las escuelas y darle la palabra a los sujetos protagonistas que son las familias, docentes y maestros y maestras”. 

“Escuela bomba es una película colectiva y de la comunidad porque todos fueron partícipes en la instancia de posproducción, fueron viendo cortes especiales de la película, se filmaron nuevas entrevistas, se agregaron secuelas y fue todo un trabajo en conjunto”, reflexionó. 

Ante la decisión de las autoridades del INCAA de no proyectar el documental, los integrantes del proyecto decidieron denunciar la censura y la película fue proyectada el 1 de agosto en la calle, frente al cine Gaumont.

“Habíamos iniciado todos los trámites que se hacen para que se proyecte, estaba todo encaminado hasta que nos comunicamos dos días antes del estreno para ultimar detalles y nos dijeron que no se podía estrenar porque el documental no había sido producido en el formato que establece el INCAA. Nos llamó la atención porque hubo películas previas que estaban en la misma condición y fueron proyectadas. Después empezamos a buscar y no había ninguna resolución que indicara eso”, indicó Mascaró.

Frente a la negativa del INCAA y viendo que no iba a proyectarse la película próximamente, la denuncia de censura se propagó rápidamente y se tomó la decisión de que “Escuela Bomba” se proyecte en centros culturales, colegios, cines municipales. Ahora, todos los lunes la película se proyecta en el Centro Cultural de la Cooperación en Corrientes 1523 a las 20.

“Para nosotros era un acto de censura pero ahora tenemos cerca de 100 propuestas para solo las tres semanas que sigue de agosto para proyectar la película”, manifestó. 

Asimismo, indicó que para el sur del Conurbano seguramente el documental se proyecte para septiembre en Lomas y Avellaneda, aunque faltan ultimar detalles

Para finalizar, Marcaró reflexionó sobre las sensaciones que provoca la película en los espectadores, por cómo muestra la realidad en las escuelas provinciales que atraviesan una crítica situación edilicia y que el año pasado provocó la muerte de Sandra y Rubén: “Hay mucha emoción cuando son docentes, maestros y maestras. Hay una identificación muy fuerte con lo ocurrido y se conjuga de esta forma el pensar la docencia”. 

Expresó que el documental produce “una identificación en los maestros del Conurbano y hay mucha emoción puesta en eso. Mucha bronca porque viven una situación de contexto muy dura y grave y que se le va de las manos a las escuelas como institución que no pueden llegar a contener y solucionar los problemas que ven a diario y para lo cual son necesarios proyectos que exceda lo escolar”.

Contó, en ese sentido, que una vez que finaliza la película, se genera en el público “un espacio medio de catarsis, de debate y se manifiesta esa sensación de fracaso porque a pesar del esfuerzo cotidiano, ven que no alcanza” como así también “se tratan ejes de debate interesante que son más territoriales y que va en función de cómo van sintiendo la educación, la escuela primaria en particular, cómo los docentes abren las puertas a la familia y se dan debates históricos de cómo fue cambiando la escuela en las últimas décadas”. 

Para cualquiera información o solicitud para que se proyecte la película, los interesados se pueden contactar en escuelabomba2019@gmail.com.