El Papa Francisco nombró un obispo auxiliar en Lomas de Zamora

El Papa Francisco nombró este viernes obispo auxiliar de la diócesis de Lomas de Zamora al presbítero Jorge Martín Torres Carbonell, porteño de 60 años, perteneciente al clero de la arquidiócesis de Buenos Aires, actualmente párroco de San Cayetano, en el barrio de Liniers.

También quedó designado como obispo titular de Acque de Bizacena, según informó el nuncio apostólico, monseñor Emil Paul Tscherrig.

La diócesis de Lomas de Zamora es una de las más populosas del Gran Buenos Aires, con una población de 2.500.000 habitantes y su obispo actual es monseñor Jorge Rubén Lugones, jesuita.

Como es de práctica en los nombramientos de obispos, la información se dio en forma simultánea en Roma y en Buenos Aires; aquí lo hizo el nuncio apostólico este viernes por la mañana a través de la agencia Aica.

La diócesis de Lomas de Zamora es una de las más populosas del Gran Buenos Aires, con una población de 2.500.000 habitantes, y su obispo actual es monseñor Jorge Rubén Lugones, jesuita.

Monseñor Torres Carbonell nació en Buenos Aires el 22 de abril de 1954, y tras cursar algunos años de estudios de ingeniería civil en la Pontificia Universidad Católica Argentina Santa María de los Buenos Aires (UCA), ingresó al Seminario Metropolitano de la Inmaculada Concepción, de la arquidiócesis de Buenos Aires, donde alcanzó el título de Bachiller en Teología.

Fue ordenado sacerdote el 18 de noviembre de 1983 por el cardenal Juan Carlos Aramburu, arzobispo de Buenos Aires, en una celebración eucarística multitudinaria que tuvo lugar en el Estadio Obras, en la que fueron ordenados otros 15 compañeros, entre los cuales monseñor Eduardo Horacio García, recientemente designado por el papa Francisco obispo de San Justo.

De 2001 a 2009 fue designado rector y párroco de la basílica y santuario nacional de Nuestra Señora de Luján, en la ciudad de Luján, provincia de Buenos Aires.

El 11 de marzo de 2011 el entonces arzobispo de Buenos Aires, cardenal Jorge Mario Bergoglio lo trasladó del santuario nacional y lo designó rector y párroco de San Cayetano, en el barrio de Liniers, santuario al que el 7 de agosto de cada año concurre una multitud de miles de fieles que van a agradecer unos y a pedir otros, al santo patrono del pan y del trabajo.

De 2011 a 2014 fue elegido miembro del Consejo Presbiteral; el 29 de marzo de 2011 fue designado miembro de la comisión arquidiocesana para la Formación del Clero y el 15 de junio de 2012 el arzobispo lo designó miembro del Colegio de Consultores Arquidiocesanos.