Un comedor de Lomas que sostiene a los más débiles: “Hay muchísima desesperación”

Los comedores comunitarios de los distintos barrios del conurbano bonaerense buscan la manera de seguir alimentando a las familias que habitualmente asistían y a los que se sumaron desde el inicio de la cuarentena decretada por el presidente Alberto Fernández. Es el caso del comedor comunitario “Manos Solidarias”, ubicado en Orán 588, Villa Lamadrid, en Ingeniero Budge. Por allí, todos los días, pasan alrededor de 2900 vecinos, muchos de ellos feriantes de La Salada que están sin trabajo desde marzo.

En contacto con DiarioConurbano.com, Isabel Vázquez, encargada del comedor, aseguró: “La situación está complicada. Aumentó muchísimo la cantidad de gente que viene al comedor. Les tengo que explicar que tienen que compartir un poco cada uno y tratar de que la gente entienda”.

Según Vázquez, quien además es una de las fundadoras de la organización “Madres contra el Paco y por la Vida”, antes del inicio de la cuarentena, al comedor asistían 1100 personas para el almuerzo y 1300 en la merienda. Hoy, a un mes del aislamiento social, concurren unas 2900 por día.

“Nosotros les damos la comida, la fruta, y el pan. Es una comida suculenta, tratamos de incorporar muchas vitaminas, y todos los días tienen carne. Hasta ahora, gracias a Dios, para la comida la estamos piloteando. Está bravo todo, además, aumentó mucho el precio de la carne y la mercadería”, explicó Isabel.

También confirmó que al comedor llega gente que realmente necesita. “Uno se da cuenta de eso. Ahora también tenemos siete chicos que están viviendo en la calle, que a la noche van a dormir en la estación de Lomas o en el Mercado Central. Con Alicia Romero –otra de las referentes de Madres contra el Paco- buscamos refugios pero no hay lugar o no los quieren recibir por los contagios”, señaló.

En ese sentido, Isabel manifestó su preocupación porque “hay mucho porro en la calle”. “Desde que no hay feria no tienen a quien robarle, pero tenemos miedo de que en caso de seguir con esto (el asilamiento), los chicos caigan en la desesperación porque todos tienen familia. Nosotros compramos pañales y vamos viendo los casos más jodidos, está muy bravo el tema”, describió la mujer cuyo hijo fue asesinado a tiros en 2009.

El comedor hoy se sustenta en gran parte gracias al esfuerzo de la red “Madres contra el Paco”, la familia de Isabel, y donaciones. Pero también recibe la ayuda que Desarrollo Social de la Nación brinda a los comedores de zonas vulnerables. “Compramos mercaderías en el banco de alimento y con eso estamos estirando”, comentó.

Por otro lado, mencionó que en el comedor, al estar ubicado muy cerca de la feria de la Salada, se percibe “muchísima desesperación”, porque los feriantes están sin trabajo. “Ahora vienen a pedir comida los carreros, los que vendían tortas, gaseosas, todos ellos están sin trabajo. Tenemos familias que son 19 viviendo en una casa y no todos cobran el plan de 10 mil pesos, porque en una familia, solo puede cobrar un integrante. Si bien en algunos lugares, como en las escuelas, están entregando mercaderías, no alcanza porque son muchísima gente”, apuntó.

El jueves es el día que el comedor realiza la compra de carne para toda la semana en un frigorífico de Mataderos. Se necesita unos 100 kg de carne por día y 100 kg de fideos para una comida. También llevan adelante un micro emprendimiento de venta de pan y factura que funciona desde el 2015, y da trabajo a cinco personas.

“La panadería la tenemos luego de muchas luchas y peleas porque acá tenemos al sindicato de panaderos que no quiere que vendamos barato. Nosotros tendríamos más fuente de trabajo pero no podemos porque tenemos miedo que les pase algo a los pibes que salen a hacer el reparto. El pan recién ahora lo aumentamos a $90 y $110 la factura porque la harina se fue por las nubes. Y no hemos bajado los sueldos. Tratamos de seguir adelante sin pedir subsidio ni nada”, aseguró.

Por último, la impulsora del comedor “Manos Solidarias”, instó a la comunidad a ser solidarios en este momento difícil. “Nos vamos como venimos, sin nada. Este es el momento de ver que si tenemos algo más, compartirlo. Hay que tener mucha esperanza, que si nos juntamos y estamos unidos, esto se va a resolver”, finalizó.

 

Mabel Cáceres