El comedor de Caraza que nació para ayudar a los jóvenes del barrio

La historia del comedor infantil “Los Inquietos de Acuba” nace en el barrio Acuba, en la localidad de Villa Caraza, partido de Lanús. Precisamente, en la calle Hernandarias y Pasaje Boquerón, en unos terrenos que aún no está urbanizado, pero que por la lucha de las primeras familias que llegaron al lugar fue creciendo y hoy cuenta con algunas viviendas donde antes había casillas de madera. En ese barrio popular nació el comedor de Olga Maidana, hace aproximadamente 15 años, con un único objetivo: alejar a los jóvenes de la droga.

“Empezamos en el asentamiento Acuba cuando todavía era un ranchito, pero hoy se armó un barrio hermoso. Empezamos con un merendero en una caballeriza que nos había prestado un chico. Acuba cuando nosotros arrancamos era el barrio del paco y había mucha droga”, explicó Olga Maidana, encargada del comedor, en diálogo con DiarioConurbano.com.

Apenas le cedieron el espacio arrancaron con lo que tenían y fueron creciendo con el  tiempo. “Cuando empezamos íbamos con mi marido a cantonear a Capital. De Capital rescatábamos el pan y así hicimos la primera merienda para los pibes. La idea que teníamos los vecinos que iniciamos esto era sacar a los chicos de la calle, porque veíamos un ambiente donde había muchas cosas”, aseguró Olga.

Y agregó: “Los pibes que salían de estar presos hacían pan casero, churros, bolitas, más el pan que nos daban en Capital y las donaciones de alguna panadería, así hicimos el primer mate cocido y después fuimos creciendo”.

Un día, Olga se quedó sin trabajo y comenzó a recorrer las calles y observar la realidad de su barrio. En ese momento, descubrió que lo suyo era el trabajo social y ayudar a los jóvenes. “Hoy trabajo por ellos”, expresó la referente del barrio.

Hoy muchos de los chicos que se criaron en el lugar son padres que van al comedor con sus hijos. En este momento, están entregando entre 50 y 60 tapers, por día. “Estamos cocinando para casi 250 personas los lunes, miércoles y viernes. La gente que menos tiene es la que más colabora con nosotros”, señaló la encargada del comedor.

Además, Olga forma parte de una cooperativa de trabajo que se dedica a la limpieza del barrio. “Nosotros levantamos la basura porque acá no pasa el camión así que nos tuvimos que organizar con los vecinos. Armamos una cooperativa y hacemos trabajo de reciclado”, indicó.

Otra realidad que viven los habitantes de Acuba es la falta de agua potable. En 2017 murieron cuatro nenas por un incendio que se produjo en una de las viviendas y los vecinos no tenían agua para apagar el fuego.

“Fue muy triste lo que pasó con esas nenas, ellas venían al comedor. Nosotros vivimos del agua que trae un camión cisterna que viene todos los días y llena unos tanques. Hay tres tanques en el barrio. Antes venían tres veces por semana, pero ahora pedimos que vinieran todos los días, porque con la pandemia necesitábamos tener agua todos los días”, explicó Olga.

Con la llegada del invierno, el comedor “Los Inquietos de Acuba” está necesitando ropa, frazadas y cualquier tipo donación. Para colaborar se pueden comunicar al teléfono 11-2864-8148.