Detenidos en la Cárcel de Lomas denunciaron “hacinamiento” ante el representante del Papa

Con vista a la Navidad, el nuncio apostólico en la Argentina, monseñor León Kalenga Badikebele, visitó Unidad Penal 40 de Lomas de Zamora, acompañado por el obispo diocesano, monseñor Jorge Lugones SJ, y el auxiliar, monseñor Jorge Garcia Cuerva. Los presos denunciaron ante el representante del Papa Francisco el hacinamiento que sufren en esa cárcel.

El embajador del papa Francisco visitó pabellones, habló con los encarcelados y los animó a “no perder la esperanza, aprovechar el tiempo y aprender un oficio para que cuando salgan tengan otra vida”, y les habló de la Navidad. “La cárcel tiene que servir no como un lugar de castigo sino de conversión”, aseguró.

Patricia Alonso, Coordinadora Nacional del Equipo de Pastoral Carcelaria y responsable de la misma pastoral en la diócesis de Lomas de Zamora, contó que el Nuncio dijo que visitó cárceles en los cinco continentes, pero “en esta oportunidad le impresionó la cantidad de jóvenes que había; los escuchó, le mostraron los talleres donde escriben cuentos, y otro donde hacen piernas ortopédicas y sillas de rueda, y le regalaron productos que hacen en carpinteria, materas; se fue lleno de regalos”.

“Los presos contaron que en una celda de 4 viven 8 o 10 personas. El Nuncio los escuchó y los animó a no perder la esperanza. Y les repitió varias veces que cuando venga el Papa “le voy a decir que a esta cárcel tiene que venir”, señaló Alonso, quien además indicó que los encarcelados escribieron una carta, la firmaron y él se compromerió a acercarla a Francisco, porque, les dijo, “yo soy la via directa”.

Acompañaron también al nuncio apostólico el Capellán Mayor de la provincia, padre Eduardo Lorenzo, la misma Patricia Alonso y Miguel Gómez, vicecoordinador de la pastoral carcelaria diocesana.

Monseñor Kalenga Badikebele también saludó a los miembros del Servicio Penitenciario e hizo una bendición en la capilla para el personal que se acercó. Y agradeció la labor de la Pastoral Carcelaria, donde monseñor García Cuerva es uno de los referentes nacionales.

Al final, el Nuncio dijo a los presos que le gustaría jugar un partido de futbol con una camiseta de San Lorenzo de Almagro, “no sólo porque es santo, sino porque es el equipo del Papa”.

Monseñor Kalenga Badikebele nació en Kamina, República Democrática del Congo, el 17 de julio de 1956. Arzobispo titular de Magneto, se desempeñó como nuncio apostólico en El Salvador y Belice hasta su nombramiento, el 17 de marzo de este año, para ser el representante del Papa en Argentina.