Desde un comedor de Budge advierten: “No damos abasto por la cantidad de gente que viene”

Luego de que el Presidente anunciara la entrega de un bono para paliar la inflación, que en marzo alcanzó un índice de 6, 7 por ciento, la encargada del comedor comunitario “Manos Solidarias” de Villa Lamadrid, Ingeniero Budge, Isabel Vázquez, consideró que las medidasvan a ayudar “poquito” y que lo ideal sería “ir por los que quieren ganar demasiado”. 

“Me parece muy injusto lo que hacen, porque han ganado cualquier cantidad de plata y siguen ganando a costillas de la gente que menos tiene. Es como que perdimos el amor al otro, no nos da pena nada, parece a lo que más tienen más quieren”, observó sobre los formadores de precios la referente de Madres del Paco. 

Según explicó Vázquez, desde el comedor se manejan con la ayuda que reciben desde el Ministerio de Desarrollo de la Nación y buscan precios en grandes mayoristas para poder comprar todo lo que requieren, sin embargo, observó que “en todos lados es igual”. “El almacenero no tiene la culpa, lo que pasa es que hay gente que quiere ganar mucha plata a costilla de otros”, lamentó. 

En esta línea, “Isa”, como la conocen los vecinos desde que comenzó a funcionar el comedor en el año 1976, advirtió que la cantidad de personas que concurre al establecimiento se multiplicó dramáticamente, al punto de tener que rechazar a muchos de los que se acercan a buscar un plato de comida. 

“Ya no damos abasto, es impresionante la cantidad de gente que viene. A mí me duele muchísimo tener que decirles que no, pero no queda otra. No damos abasto, tenemos dos hornos nada más, tenemos dos cocinas y hay que preparar casi 500 litros de leche”, lamentó la vecina lomense. 

En este sentido, apeló a la solidaridad de los vecinos, ya que planteó que los pequeños comerciantes podrían brindar trabajo, aunque sea por pocas horas, a los jóvenes que cobran un plan, lo que los ayudaría a llegar a fin de mes. 

“Nosotros tenemos la panadería comunitaria donde tomamos chicos que trabajan cuatro horas, más el Potenciar, por ejemplo. Todos tendríamos que ser un poquito más solidarios, hay un montón de lugares: los talleres mecánicos, los talleres de costura que hay en los barrios, tomar esos chicos pagar un poquito más y sumar con el plan”, planteó Vázquez, una de impulsoras, también, de “Madres contra el Paco”. 

El comedor, que funciona de lunes a viernes en Orán 588, cuenta en este momento con diez personas trabajando para atender a aquellos que se acercan a recibir el desayuno o el almuerzo, pero también ofrecen asistencia a los vecinos que requieren hacer trámites, denuncias por violencia o asistencia por adicciones u otros problemas. 

“Miremos los cortejos fúnebres, porque no nos llevamos nada, atrás no van ni el camión de mudanza ni el de caudales, solamente va a quedar los buenos recuerdos de lo bueno que hicimos y volver a enamorarnos de las pequeñas cosas, estamos perdiendo eso, el amor al otro”, expresó Vázquez, quien con Alicia Romero asisten a jóvenes con problemas de adicción desde hace más de 25 años. 

“Tenemos una misión que cumplir en la tierra y cada uno verá qué hizo y qué no hizo. Tenemos que seguir haciendo cosas por los jóvenes más que nada, tenemos que pensar en ellos que son la esperanza del mañana, el futuro. Hoy son el presente y la están pasando, pero tenemos que tratar de mejorar ese presente para que tengan un lindo y feliz futuro”, concluyó Vázquez.