Desde el CREU advierten vaciamiento en el área de niñez y persecución gremial

Creu LomasAl reclamo de los trabajadores del Centro de Recepción, Evaluación y Ubicación bonaerense ubicado en Lomas de Zamora para que no se traslade de forma “arbitraria” a 17 trabajadores, se sumó la fuga de 9 menores, ya que, desde la dirección del centro responsabilizan a los trabajadores y alegan “complicidad”. En tanto, los trabajadores advirtieron que “ese día se dejó asentado a las autoridades que faltaba personal y una situación así podía pasar”.

El delegado de los trabajadores del centro de menores, Alejandro Fernández, indicó que según los expedientes que disponen los traslados de los trabajadores, “no se tiene en cuenta el trabajo que se viene realizando en el centro y sólo se tiene en cuenta la cantidad de gente necesaria para atender las necesidades básica de los chicos, como servir la comida y nada más” y cuestionó que  “se quiere equipara para abajo porque la idea es que se vayan 17 compañeros y que no haya ni un solo reemplazo”.

En tanto, los traslados “se encuentran en un impasse debido a las presentaciones legales individuales y colectivas” que realizaron los trabajadores y ATE.

“Se están recortando en las políticas de niñez y no es una medida inocente, este gobierno no quiere ninguna política de contención para los pibes”, arremetió el delegado y apuntó que  la decisión de remover a los trabajadores se debe a “que en este CREU se trabaja con una perspectiva diferente y a través de la lucha se pudo conservar un número decente de trabajadores”.

Desde hace varios meses los trabajadores del Centro de Recepción reclaman por la falta de personal para trabajar con los 70 menores que se encuentran en el lugar y advirtieron que una posible fuga podía suceder.

Ante la fuga de nueve menores que tuvo lugar el viernes pasado, la Fiscalía acusó a los trabajadores de complicidad, entonces, el delegado aclaró: “Esa acusación de complicidad se cae a los dos minutos porque venimos denunciando la falta de personal y ese día se dejó asentado a las autoridades que faltaba personal y una situación así podía pasar”.

“Ese día por la falta de personal y de insumo se determinó que no estaban las condiciones para trabajar en el módulo 1 y 3, sin embargo, nos hicimos cargo porque estamos para garantizar los derechos de los menores. Durante la noche, estaba yo solo en el módulo 3, fui a ver si mi compañero tenía novedades, dejé el módulo cerrado como es debido pero los menores habían conseguido unas llaves  y en ese momento abrieron las habitaciones, rompieron las puertas para salir y se fugaron. Fueron nueve pibes de un total de 20 que hay en el módulo”, relató el coordinador que se encontraba esa noche de guardia, Manuel Roldan.

Asimismo, aclaró que los menores “no se fuero como panchos por su casa sino que llevaron a cabo una fuga sumamente exitosa” y puntualizó: “Al haber falta de personal y yo haciéndome cargo del módulo solo, vieron su oportunidad.  Una vez que tomaron la terraza, el perímetro del centro no es como en un penal y el personal policial que custodia no los vio o dicen no haberlos vistos”.

La falta de personal, de insumo y herramientas para dictar talleres dentro del centro y una mala infraestructura para alojar a los menores “entorpece el trabajo en todo momento”.

Al respecto, Roldán contó que “los chicos acá tienen que estar un mes o dos meses hasta que se evalúa a dónde tienen que ir y muchos están acá dos años cumpliendo la preventiva, entonces la falta de tipificación no permite que haya talleres adecuados o que no haya talleres porque se suma a que no hay herramientas para poder darlos” y señaló que “la única recreación que tienen los pibes es salir al patio, jugar al ping pon, mirar televisión o escuchar música”.