Denuncian una confusión la entrega de muertos por Covid en el Hospital Gandulfo

La Justicia de Lomas de Zamora investiga una denuncia grave. Familiares de dos víctimas fatales de coronavirus que estuvieron internadas en el Hospital Gandulfo aseguran que les entregaron los cuerpos cambiados.  Se trata de Romualdo Pérez y Francisco Chávez, fallecidos en los últimos días en ese centro asistencial.

“Velamos, despedimos y enterramos a otra persona”, le dijo Camila, hija de Romualdo Pérez, un albañil jubilado de 69 años que había ingresado al hospital el miércoles 5 de mayo con una neumonía bilateral por coronavirus, al diario Clarín.

El hombre falleció el martes 11 de este mes. Cuando la familia concurrió al lugar, según denunció, no les ofrecieron ver el cadáver. Hicieron los trámites en la cochería y cuando, más tarde, pidieron verlo, les dijeron que no, que debían velarlo a cajón cerrado por protocolo.

El jueves, luego del entierro, recibieron un nuevo llamado del hospital. “Nos dijeron que había un error, que el cuerpo no era de él y que teníamos que reconocer otro cadáver. Nos hicieron entrar a la morgue y confirmamos que era él”, agrega Camila.

En medio del dolor que se multiplicaba con la noticia de la equivocación, conocieron la historia de Francisco Chávez, otra víctima del Covid internada en el Gandulfo. Ellos habían sido llamados desde el hospital y cuando llegaron no era Chávez el fallecido al que debían reconocer.

“A mi papá lo internaron el 8 de agosto con un cuadro de neumonía bilateral, aunque el hisopado de coronavirus le dio negativo. El jueves 13 nos llaman a la madrugada y nos informan que había fallecido. Fuimos a reconocer el cuerpo al hospital y nos dimos cuenta que no era él”, contó a Clarín, Cristian Chávez, hijo de Francisco, jubilado de 82 años.

Todo indica que el hombre enterrado en el Cementerio de Lomas era Francisco Chávez y no Romualdo Pérez. Esto generó una fuerte protesta frente al hospital de Lomas, el viernes último por la tarde, encabezada por las familias de los fallecidos.

La indignación de los familiares, afirman ellos mismos, se debe no sólo al error del hospital sino también a la falta de respuesta de sus autoridades.

La investigación del caso quedó ahora en la UFI 8 de Lomas de Zamora, a cargo del fiscal Jorge Grieco.