Debate sobre clases on line: “La virtualidad no es enemiga de la calidad educativa”

El inicio de la pandemia cambió radicalmente la experiencia educativa presencial junto con las estrategias que habían sido planificadas por miles de docentes, además de que reveló la desigualdad en el acceso a la conectividad. Sin embargo, en las instancias que fue posible adaptarse, la educación se tornó virtual y con ello surgieron nuevos desafíos.

En diálogo con DiarioConurbano.com, Verónica Lamanna, docente de la cátedra Didáctica en la Universidad de Lomas de Zamora y Profesora en Ciencias de la Educación especializada en Didáctica, aseguró: “Los docentes tuvieron que aprender a dirigir y gestionar distinto. Se puso en juego lo que tantas veces decimos que quien enseña no puede dejar de aprender”.

El aislamiento social obligó a las instituciones y a los docentes a tomar nuevas decisiones en cuanto a lo pedagógico y también en cuanto a los tiempos de los estudiantes. Según el estudio realizado por el Observatorio Argentinos por la Educación, el 15,9% de los estudiantes de la educación secundaria no tiene acceso a internet y en el nivel primario se traduce en un 19,5%. Esto muestra las grandes desigualdades que aún quedan por saldar en términos de conectividad. 

En este sentido, Lamanna explicó que esta nueva realidad “demandó que los profesores y los estudiantes cuenten con los medios de producción para dar o tener clases virtuales”. También se puso de manifiesto el gran rol de los docentes en la sociabilidad y en la tarea de aprendizaje. “Con todo lo que hay que mejorar no en vano tiene su función la escuela en la sociedad”, especificó. 

Aún con las dificultades que presentó esta modalidad, Lamanna advirtió que “la virtualidad no es enemiga per se de la calidad educativa” y que aquello que cambió positivamente no debería caer en el olvido cuando se vuelva a las clases presenciales. 

“Hay prácticas que llegaron en este contexto y deberían quedarse. Yo me pregunto cuánto sentido tiene que un chico entre a las 7 de la mañana y salga a la 2 de la tarde todos los días cuando está demostrado de que hay posibilidades de aprender de otra manera. No todas las propuestas efectivas caben en lo presencial”, señaló. 

Por otro lado, en el nivel universitario hubo distintas reacciones debido a que muchas instituciones pudieron desarrollar la modalidad virtual como algunas las universidades del conurbano, mientras otras suspendieron las clases hasta nuevo aviso.

En esta línea, Lamanna opinó que “muchas veces la educación superior se ampara en el slogan de la academia de excelencia y se esconde la posibilidad de revisar las propias prácticas y la educación en contextos adversos”. 

“La gran mayoría de los docentes nos alineamos en la búsqueda de la oportunidad en todos los niveles pero también fue porque estan cubiertas ciertas garantías pero a veces la dificultad de la virtualidad se esconde la dificultad de pensar las propias prácticas”, argumentó.