Cuarentena: Por el cierre de la feria, los carreros de La Salada deben cartonear y pedir comida

Desde el 18 de marzo cuando comenzó el aislamiento social y obligatorio por el coronavirus, los tres predios centrales que conforman La Salada –Urkupiña, Punta Mogote y Ocean- debieron cerrar sus puertas y los trabajadores quedaron sin un sostén económico. Ante esa situación, cientos de familias, comerciantes, vecinos, tuvieron que realizar otras actividades para sobrevivir como cartonear o buscar frutas y verduras del Mercado Central y organizar ollas populares.

Víctor Duarte, es carrero de la feria Urkupiña, donde trabajan alrededor de 540 personas entre carreros y feriantes. Allí desarrolla su tarea de llevar bultos de ropa desde hace muchos años y asegura que, es la primera vez, que debe salir con su carro a buscar la verdura en buen estado que tiran en el Mercado Central para poder traer algo a su hogar.

“Estamos en una situación muy difícil porque todos trabajamos de la feria, desde el que tiene la carnicería, el que vende el pan, el del almacén, todo es una cadena”, explicó Duarte en diálogo con DiarioConurbano.com

Por otro lado, el trabajador relató: “Los carreros le pedimos una ayuda económica a la feria, un bono, para que después cuando volvamos a trabajar se los paguemos a largo plazo. Capaz que en estos días recibamos alimentos de parte de administración de la feria, que es lo más importante”.

Duarte está colaborando con el armado de las ollas populares en la Casa Popular “República de Villa Amelia”. “Cuando cerró la feria empezamos con las ollas populares porque sabíamos que se venía algo jodido. Empezamos a traer alimentos de nuestras casas para cocinar. En un principio, era todo tranquilo, pero a medida que fueron pasando los días nos encontramos con una cuadra y media de gente haciendo fila. Son como 75 familias, lo que suma alrededor de 200 personas”, contó.

Raúl trabaja hace 17 años en la feria Punta Mogote. Su familia está compuesta por su esposa y sus cuatro hijos. Él también retira comida cuando hacen ollas populares. “Es una situación muy complicada para nosotros los carreros que vivíamos al día y hace un mes que no trabajamos. Se hace muy difícil y, a veces, tengo que ir a buscar algo al Mercado Central”, explica a este portal.

Otra situación similar vive Walter, de la feria Ocean, donde trabaja hace más de 20 años como carrero y también está desesperado. “Te dicen que hay que quedarse en las casas, pero a mí ya se me terminó la plata. Nosotros vivimos al día”, afirma.

Y añade: “Con mucha vergüenza, no me queda otra que salir a cantonear, o ir al Mercado Central a juntar verduras y frutas. Nunca lo había hecho, pero no me queda otra. Me anoté como tres veces en Desarrollo Social para la entrega de mercaderías pero nunca recibí nada”.

Según Walter, en la feria Ocean, son alrededor de 111 carreros que “no reciben ayuda de nadie”. Allí los carreros ganan entre $1500 y $3000 por tres días de trabajo.

En la mayoría de los casos, los trabajadores denuncian que los bolsones de mercaderías no estarían llegando a las familias en los barrios. “Si llega nos encontramos con que hay solo cinco productos y la gente está muy enojada. No sabemos si el Municipio está al tanto de la situación”, explicaron.

Hay mucha incertidumbre entre las personas que viven de la feria por lo que pueda pasar si se extiende la cuarentena y el tiempo que demorará volver a sus puestos de trabajo.

Mabel Cáceres