Corte de la prestación en farmacias de PAMI: “Nos debe 1.100 millones de pesos desde el mes de abril”

Las farmacias de la Provincia de Buenos Aires suspendieron la prestación de créditos y medicamentos a los pacientes de PAMI por la deuda que le debe la obra social a las farmacias y debido a que el convenio firmado en el mes de abril estableció los precios con un 15% de inflación cuando esta ya superó el 30%. La atención al público estará garantizada pero no se realizarán los descuentos de PAMI y aquellos que tengan los medicamentos gratis no se los podrá atender hasta el martes inclusive.

Leonardo Fernández, presidente del Colegio de Farmacéuticos de Lomas, aseguró en diálogo con Diario Conurbano: “El PAMI nos debe 1.100 millones de pesos desde el mes de abril y sumado el aumento de precios de medicamentos hace insostenible la prestación”. Si bien no suspenderán la atención a los pacientes, se estima que si no se revierte la situación para el martes, se acentuará la medida de fuerza y se cortaran todos los planes de PAMI.

Los principales reclamos de los farmacéuticos son el pago de la deuda de PAMI debido a que a su vez le genera deuda a las farmacias y que se actualicen los precios acorde a la inflación. También denuncian que a partir de la corrida cambiaria e inflacionaria comenzó a complicarse aún más la situación porque el precio de los medicamentos se incrementó y las droguerías dejaron de extender los créditos para adquirir los remedios.

En este sentido, Fernández apuntó: “Al estar retrasado el pago de PAMI y al haber aumentado tanto el precio, la farmacia no tiene dinero para stockear y dar la prestación. Exigimos que se revea el convenio que se firmó en el mes de abril con una perspectiva inflacionaria del 15% porque está desfasada”.

El firmante del convenio de la industria farmacéutica denunció para que PAMI revea dentro de 60 días el precio fijado a los medicamentos. En esta línea, Fernández aseveró que “la rentabilidad de la farmacia y la viabilidad es insostenible”. “No se puede sostener porque cada vez es más la brecha del precio de venta público real y el precio anclado que tiene PAMI en los medicamentos”.

La consecuencia directa de esta problemática es que cuando el PAMI dejó de pagar, las farmacias no pudieron abonar a las droguerías debido a que el medicamento cada vez es más caro por la situación inflacionaria. Es por eso que en las farmacias se vacía la mercadería y no pueden reponerla. Además, los pacientes se ven obligado a que muchas farmacias no le den la prestación y tengan que deambular para que le den productos como por ejemplo insulina o pañales. Si no se revierte la situación, los jubilados tendrán inconvenientes para cumplir su tratamiento y las farmacias para abastecerse.

Con respecto a la medida de fuerza tomada por el Colegio de Farmacéuticos indicó: “Espero que el Gobierno tome cartas en el asunto. Las farmacias no pueden satisfacer la demanda de los pacientes y son los jubilados los perjudicados”.

A su vez, argumentó que el Gobierno luego de sacarle el rango ministerial a la cartera de Salud dio un “indicio de que prioridad tiene la salud”. “El recorte que hizo en PAMI desde hace dos años tradujo lo poco que le importa la salud de los jubilados. Nos vemos obligados a hacer esto porque económicamente no podemos sostener la prestación”, manifestó Fernández.