Coronavirus: Los gimnasios también optaron por las “clases virtuales”

Bajo la consigna impuesta por el Gobierno nacional de aislamiento social obligatorio, para evitar que se propague el coronavirus, cientos de rubros quedaron sin poder realizar su actividad. Tal es el caso de los gimnasios, sea cual sea su especialidad, que buscaron alternativas para no perder vínculo con sus socios.

El dueño del Centro de Entrenamiento Catapumba de Lomas de Zamora, Fernando Vittar, explicó que “es un tema complejo porque es un rubro que se paga cara a cara, y al estar parado se complica por contamos con los ingresos para mantener todo”.

“Se trata de buscar una vuelta para que la gente abone, pero en general es difícil pagar por algo que hacen en su casa y más teniendo en cuenta que en las redes está lleno de rutinas”, reconoció.

Vittar, detalló que “se envía el entrenamiento diario a un grupo Whatsapp, en Instagram también están libres las rutinas”, pero añadió que “se está evaluando hacer un entrenamiento premium para los que abonen”.

Con respecto a lo que se espera para el futuro, opinó que “pueden pasar dos cosas, que cuando esto termine la gente salga a inundar los gimnasios y a hacer mucha actividad física, o comience el invierno y ocurra lo contrario”.

Por su parte, el entrenador y dueño de Inva Fitness de Canning, Alan Antúnez, enfatizó que “se espera una pérdida importante en el caudal de socios, la gente va a optar por todo lo que es vital y va a dejar de lado lo que no sea esencial”.

También, optó por el entrenamiento de forma virtual para brindar un servicio más allá de la distancia física. “El plus es que las clases son por videollamada, lo que la hace muy personalizada”, destacó.

De esta forma, el entrenador anticipó que va a “apelar a la solidaridad de los socios, y a ofrecer una cuota más económica para que no dejen de pagar y brindarles mejores rutinas con videos de explicación”.

La mayor complicación será en cuando cambie el mes y haya que pagar el alquiler, por eso Antúnez indicó que “se buscó llegar a un acuerdo con los dueños del local para afrontar el golpe entre los dos”.

“Mucha gente viene para socializar, y a la distancia es difícil motivarlos para seguir entrenando, claramente uno no se espera este tipo de acontecimientos”, concluyó

Edgardo Núñez