Coronavirus: Las cervecerías artesanales del Conurbano, en crisis terminal

La industria de las cervecerías artesanales sufrió una fuerte caída desde que se decretó el aislamiento que decretó el Gobierno nacional. Frente a esta situación, los bares buscan alternativas para seguir comercializando, como la entrega con aplicaciones de delivery, pero sin mayores resultados.

En diálogo con DiarioConurbano.com, el encargado de la cervecería artesanal 1870 con  locales en Banfield y en Avellaneda, Federico Zarate, advirtió que “las medidas afectaron muchísimo al sector, pero sobre todo a los que no tenían servicio de delivery”.

“En 1870 no se trabajaba así, porque se prefería chequear la calidad del producto cuando llegaba a la mesa, pero no quedó otra que aceptar esto, que es lo único que se puede hacer”, reconoció. El freno que sufrió la cervecería, fue en principio paulatino y se trabajó con el 50% de la capacidad. Pero cuando la cuarentena se volvió obligatoria “su cierre fue inmediato e indeterminado”.

Asimismo, el encargado relató que luego de dos semanas con la persiana baja no se podían sostener “los gastos que se acercaban, como los sueldos”, y por eso se buscó la forma de generar una entrada. Aunque, consideró que “les va mejor a los locales que tenían de antes ese servicio”.

En cuanto a los empleados, Zarate aseguró que no fue despedido ninguno y la alternativa que se encontró fue “la división de los horarios para que todo el personal pueda tener un ingreso”. No obstante, criticó que no hubo una comunicación por parte del Estado y del sindicato: “No se comunicó nadie, ni del sindicato, ni de ningún lugar para poder brindar una mano”.

“Se trata de trabajar día a día para poder pagar los sueldos sin pensar en los servicios o alquiler”, aseveró.

En la misma sintonía, el dueño de la cervecería Guten Bier, con locales en Lomas y Lanús, Emiliano Luna, resaltó que “se pasó a producir sólo el 5%”, dado que la marca hace unos meses empezó a producir latas y hoy se comercializan a través de delibery.

“Los empleados se mantienen todos, y se espera la ayuda que pueda brindar el Estado. Ya se sacó un préstamo para pagar los sueldos y se verá que pasa con el pago a la AFIP”, precisó.

Hasta que se decretó el aislamiento, Guten Bier no trabajaba con las aplicaciones de delibery y comenzó como opción de ingreso de dinero hace tres semanas. Sin embargo, disparó: “El negocio lo hacen los que manejan las aplicaciones, nadie más”.

“Lo que se aprende con esta pandemia es a ver el día a día y no lo que se dice a futuro, porque lo mismo que pasa al sector le debe pasar al municipio, ya que la cadena de pagos se rompió para todos lados”, sentenció.

Por Edargo Núñez