Colapso en el Hospital Evita: trabajan en “código rojo” y se duplicaron los casos de trabajadores infectados

Tras la duplicación de casos de coronavirus en trabajadores del Hospital Evita en la última semana, la dirección junto a los sindicatos y trabajadores decidieron que el centro de salud trabajará en con “código rojo” es decir que las guardias atenderán a pacientes que corran riesgo de vida y se buscará descomprimir la atención porque solo cuentan con el 40% del personal.

El problema no es la faltante de camas, sino que el Hospital carece de médicos para atender la demanda al 100% ya que más de cien trabajadores se encuentran infectados de coronavirus y los otros trabajadores que se fueron recuperando, aun no pudieron retomar las tareas. Por eso, se decidió por 14 días limitar el flujo de pacientes.

También, se acordó testear a todos los sectores, el compromiso de que lleguen los testeos de anticuerpos, en la guardia solo se atenderán códigos rojos, se acordó que se agilicen las altas trabadas por la ART, que se deriven pacientes por parte del SAME a otras zonas, que se ingrese personal de radicación a clínica médica y a UTI, que se refuerce el servicio de limpieza, que se facilite el traslado de pacientes críticos a otras regiones sanitarias, que se capacite al personal médico que ingrese y que haya un plan de limpieza y desinfección por sectores.

En diálogo con DiarioConurbano.com, el secretario adjunto de ATE y ex trabajador del Evita, Marcelo Pignataro, aclaró que estas medidas no significan que “de alguna manera se cierre el hospital” y explicó que “la atención se ve condicionada por la cantidad de contagios que hubo en la última semana”. El jueves pasado había alrededor de 50 trabajadores contagiados y en los últimos días se registraron más de 50 trabajadores.

Indicó, además, que “una de las cuestiones que se resolvió fue que los pacientes de terapia sean derivados porque la terapia está prácticamente vacía porque no hay médicos y no hay personal” y detalló que “hubo contagios en la parte de limpieza y de clínica médica, solo está trabajando el 40% de la planta”.

Remarcó, asimismo, que en el caso de urgencias se recibirán a los pacientes: “No se va a dejar a un paciente que muera en la puerta. Esto es para disminuir el flujo de pacientes y el flujo de internaciones”. No obstante, el dirigente sindical advirtió que “la situación de los otros hospitales es bastante similar” a la del Evita.

Pignataro se mostró cauto sobre lo que puede suceder en los próximos días si los contagios de médicos y los de la ciudadanía siguen aumentando: “No podría decir qué es lo que puede pasar, si se va a cerrar en todo el hospital, pero calcularía que no porque se van a hacer todos los esfuerzos para que no pase y me niego a pensar que cierre, sí se puede llegar a un nivel de atención mínima”. “Cerrar, no está en la voluntad de los que trabajamos ahí tampoco”, aseveró.

En tanto, aclaró que los consultorios externos y los otros servicios del Hospital como farmacia están funcionando. “Lógicamente no es el mismo funcionamiento como tampoco viene mucha gente, al menos que tengan una necesidad imperiosa”, explicó y señaló que “los sectores más críticos son la guardia, terapia, clínica médica y el sector de limpieza”.

“Muchos hablan sobre la falta de camas, en el Evita camas hay, el hospital está colapsado porque falta personal que pueda atender”, sentenció.