Cierra un centro para discapacitados de Rafael Calzada por deuda del Gobierno

El Centro de Día San Alberto de Rafael Calzada cerró sus puertas este miércoles por una deuda de siete meses que el programa Incluir Salud, dependiente del Gobierno Nacional, acumuló con la institución. La decisión del propietario surgió ante la imposibilidad de solventar las tareas de contención de los 51 chicos discapacitados que asistían al lugar y abonar los sueldos de los 25 trabajadores que ahora quedaron en la calle.

El hogar ubicado en Altamira 2281, de Rafael Calzada sufrió al iniciar septiembre el cese de Incluir Salud, un programa de la Agencia Nacional de Discapacidad dependiente del gobierno nacional y con características de Obra Social, por lo que se intimó a restituirlo vía carta a documento.

Por la falta de respuesta y la gran cantidad de deuda acumulada, el propietario del Centro San Alberto decidió suspender la prestación del servicio a 45 de los jóvenes concurrentes ante la imposibilidad de sostenerlo y finalmente la problemática decantó en el cierre de la institución el pasado miércoles 26 tras una reunión con los padres y los mismos niños que asistían de forma intermitente desde septiembre.

Claudia Masuzzo, Directora del espacio de atención, confesó a DiarioConurbano.com que los chicos discapacitados que asistían a diario se tomaron “muy mal” el cierre de la institución y que durante la reunión donde se comunicó la decisión “fue todo muy triste, con una angustia que  no tenía fin”.

“Los chicos estaban muy involucrados y muchos llegaron diciendo ‘los extrañé un montón’, pero pese a que estaban en las casas esperando a que se los llame para reanudar todo, algo que nosotros también pensamos durante un tiempo, los hicimos venir  para poner en palabras todo esto”, relató la directora al tiempo que se mostró afligida porque los jóvenes debieron volver a sus casas en medio de llantos y con la necesidad de que sus padres encuentren otro lugar para enviarlos mientras intentan combatir la depresión que se les generó ante el momento.

Días atrás, profesionales y padres de chicos que asistían a San Alberto se movilizaron junto a los de otros centros del Conurbano al Congreso Nacional para reclamar el pago total de la deuda, aunque en su momento apenas recibieron los aportes correspondientes a un mes y tras las repercusiones por redes sociales ante el inminente cierre les acreditaron los montos de otros dos, por lo que quedó un saldo impago equivalente a cinco meses, de junio a septiembre del corriente y diciembre de 2017.

Sobre los últimos pagos, Masuzzo señaló que “no resuelve todos los problemas” porque nadie les aseguró que en adelante recibirán todo lo adeudado aunque sea en cuotas sino todo lo contrario y por eso indicó que desde la institución no quieren arriesgarse a jugar con la ilusión de los jóvenes porque sería “una situación de manoseo para todos”.

Ahora, a los 25 trabajadores y los 51 jóvenes solo les resta seguir adelante mientras el dueño de Centro de Día lucha por la cancelación de la deuda que mantienen con la institución para tal vez en algún momento volver a abrir las puertas

“Todos estamos expectantes” y “el equipo profesional está dispuesto” afirmó la directora, quien remarcó además que la situación “no tiene que ver con la mala voluntad del dueño” y por eso “se hizo el sacrificio de trabajar sin cobrar”, pero expresó que “hay que pagar las cuentas”.