Cáritas Lomas recolectó 9 toneladas de alimentos en el partido de la Sub 23 en Banfield

Cerca de 9 mil kilos de alimentos no perecederos fue lo recaudado por  Cáritas Lomas en la iniciativa que encabezó durante el partido que el seleccionado sub 23 de fútbol derrotó a Bolivia 5-0 en el estadio de Banfield. Los mismos ya fueron entregados a cooperativas de cartoneros de la zona ribereña de Fiorito para que sean distribuidos en los comedores de la zona.

La propuesta fue simple, cambiar una entrada por un alimento no perecedero. Así, en el Florencio Solá se recolectó más de 9 toneladas de alimentos en una jornada donde se plasmó el trabajo conjunto entre la Diócesis de Lomas de Zamora y el área de Responsabilidad Social de la AFA.

La directora de Cáritas diocesana Lomas, Laura Recabarra, indicó que gracias al trabajo conjunto de los obispos junto con la entidad madre del fútbol nacional “se definió que el partido tenga un perfil solidario por la situación que estamos atravesando, sobre todo en el Conurbano” con la idea de entre todos los sectores aportar algo del trabajo de recepción, acopio y transporte para “destinarlo a los lugares más en rojo”.

En diálogo con DiarioConurbano.com indicó que lo recaudado se destinó a una cooperativa de cartoneros de Fiorito que trabajan en conjunto con la organización “Che Pibe” para el cuidado de niños y niñas de trabajadores, los cuales guardan estrecha relación con los comedores y merenderos del sector ribereño.

Las bolsas con alimentos donados en una de las puertas de ingreso al estadio

“Ellos tiene el lugar, la gente y el circuito bastante aceitado, con un registro minucioso para garantizar la transparencia, con todos los lugares que realizaron pedidos ya chequeados. Van a ser los encargados de repartir estos alimentos en los ocho comedores y merenderos de la zona”, explicó.

Si bien Cáritas recibe alimentos de Nación y Provincia, desde 2017 la situación se agudizó, ya que además de verse cada vez más desproporcionada la llegada de los mismos hubo un incremento en la cantidad de los receptores para éstos: “En los últimos dos años pasaron de ser 50 bocas las que acompañábamos a ser más de 130 y con la dificultad adicional de que no se viene reforzando la entrega de, por ejemplo, leche”, enfatizó Recabarra.

Ante la repercusión de la propuesta, la directora aseguró que desde Cáritas ya se generaron espacios de encuentro con los clubes y AFA para realizar tareas conjuntas con iglesias y capillas y continuar con diversas labores de promoción del deporte.

Es que el organismo no solo se encarga de la asistencia de comedores y merenderos ubicados en los barrios más carenciados de la diócesis, sino que además cumple con una multiplicidad de tareas para ayudar a los necesitados.

“La asistencia se transforma en asistencialismo si no proponés ninguna otra cosa o si se hace con alguna intencionalidad. Hay que estar, porque la gente de la calle si no come, no duerme o no tiene higiene garantizada, menos va a poder salir de la situación al igual que las familias que hacen una sola comida por día”, analizó Recabarra.