Avellaneda: Responsabilizan a un empresa de telefonía por la muerte de un operario

Familiares y compañeros de trabajo de Matías Dimuro, un operario tercerizado de Claro que murió electrocutado en Wilde mientras arreglaba un poste, marcharon para exigir que la empresa se haga cargo de su muerte y de las condiciones precarias en las que trabajan los empleados. La familia marchó desde la puerta de la empresa ubicada en Gerli hasta Lomas de Zamora.

El hecho ocurrió el 23 de octubre último cuando se desvaneció por un shock eléctrico en la calle Martín Fierro 69 a metros de la avenida Mitre, en la localidad de Wilde. 

En diálogo con DiarioConurbano.com, Maximiliano, hermano del joven, aseguró: “Él quedó electrocutado porque no tenía las medidas de seguridad reglamentarias, tenía unos borcegos con punta de acero que atraen la corriente y es ayudante así que no le correspondía hacer eso solo”. 

El trabajador, oriundo de Gerli, se encontraba tercerizado por la empresa Global Connect que brinda sus servicios a Claro y Telefónica. Según lo relatado, la empresa no garantizó en ningún momento los requisitos de seguridad y los trabajadores utilizan escaleras con ganchos, en vez de hidroelevadores. 

En este sentido, la familia destacó que “él no era técnico y no tuvo una capacitación para realizar ese trabajo”. “Él era ayudante pero lo obligaron a hacerlo porque sino lo echaban y desde que entró siempre se manejaron igual”, alertó el hermano del joven. 

Se estima que hay imágenes que muestran que el plantel de Claro está instalado sobre un caño de hierro de alumbrado municipal junto a un sistema de luces y alarmas vecinales sin mínima distancia que garanticen la aislación entre el operario y el plantel de fibra.

“Se podría haber evitado tranquilamente, yo perdí la vida de mi hermano por una estupidez porque con medidas de seguridad simples no hubiera pasado esto”, advirtió Maximiliano. 

Los trabajadores de la empresa y compañeros de trabajo de Matías acompañaron el reclamo y exigieron que las condiciones de precariedad a las que se exponen día a día se reviertan.

“Queremos que a los compañeros de mi hermano no les pase lo mismo porque ellos se sienten desprotegidos y no quieren trabajar así”, argumentó.