Alarma por el futuro de Instituto Espíritu Santo de Lanús

Desde hace más de cincuenta años, el Instituto Espíritu Santo (IES) de Lanús lleva adelante su labor formativa siendo uno de los establecimientos educativos con más trayectoria en el distrito, pero una combinación de malas decisiones y un contexto desfavorable lo han puesto contra las cuerdas. En la actualidad, luego de varios meses de continuas irregularidades, el cuerpo docente del colegio denuncia la vulneración de sus derechos y una retracción de la oferta académica. Con la idea de concientizar sobre la dimensión de la crisis que atraviesa, convocan a un abrazo solidario este lunes, desde las 18.

“El panorama hacia el futuro es muy preocupante: a la falta de inversión de los últimos años, se le suman situaciones de irregularidad en el pago de haberes y cargas sociales del personal; o, además, emerge lo noticio de la eliminación de la orientación de Economía y Administración, junto con la reducción de toda la Secundaria Básica del turno tarde, lo que deja a docentes y estudiantes en una situación incierta para el ciclo 2022”, denuncian los docentes en su comunicado. Ante esta situación, DiarioConurbano.com se puso en contacto con los trabajadores del colegio para conocer más en profundidad sobre una crisis que se focaliza en el IES, pero que preocupa a toda la comunidad educativa.

“Es una crisis que lleva años de gestación a través de poca y mal focalizada inversión, cuota muy alta para la zona, mala lectura de los intereses de la comunidad, destrato a los padres y docentes, pobres estrategias de retención de alumnado, y la consecuente caída constante de matrícula”, afirmó Mónica Schiavoni, docente del instituto.

El colegio lleva casi sesenta años al servicio de la enseñanza y tuvo durante muchos años una matrícula abultada. Pese a contar con una subvención del 80 por ciento, durante los meses de la cuarentena de 2020 debieron acogerse al programa RePro II, mediante el cual el Estado abonaba el 50 por ciento de los salarios. Aun así, los representantes legales del instituto avanzarán con medidas de recorte más drásticas y su futuro es de total incertidumbre.

En este sentido, el docente Tomas Capella denunció: “Venimos cobrando con atrasos hace años. No nos hacen los aportes de las cargas sociales desde el año pasado, desconocemos el destino de esos descuentos que nos hacen. Nos dieron aviso oficialmente de dificultades en el cobro del salario para los meses del verano. En cuanto a los compañeros no docentes, hace mucho tiempo que cobran su salario en cuotas semanales”.

En medio de tanta incertidumbre, la comunicación con el representante legal del colegio comenzó a espaciarse al punto de que actualmente muchas de sus demandas no son contestadas. Incluso el obispado tampoco ha dado una respuesta tanto a los trabajadores, como a las familias del estudiantado. Sí, se estima que la deuda alcanzaría los cuatrocientos mil dólares, cifra que habría sido ratificada por las autoridades administrativas como por el obispado.

Ante la falta de respuestas de los responsables de esta situación y sin un apoyo explícito por parte de la dirigencia política local, docentes, padres, alumnos y ex alumnos del Espíritu Santo realizarán un abrazo solidario este lunes, a las 18, en la intersección de Matanza y Achaval.

“Entendemos que con esta representación legal el colegio tiene un futuro muy incierto. Evaluamos distintas estrategias a seguir, pero apelando a la racionalidad de las partes que intervienen para evitar lo más posible la conflictividad, con el foco siempre puesto en el sostenimiento y bienestar de la institución, su comunidad y nuestra labor educativa”, cerró Schiavoni.