Lomas: Comienza el juicio por el doble femicidio de Silvia y Yamila Rosso ocurrido en 2014

Comenzará el próximo miércoles el juicio por el doble femicidio de Silvia y Yamila Rosso, quienes eran madre e hija y fueron asesinadas el 27 de diciembre de 2014 en Avellaneda. Alberto Ángel Pérez, alias, “el loco Cacho”, es el único imputado por “doble homicidio agravado” y estuvo prófugo por un año.

Mauricio Casas, hermano e hijo de las víctimas, aseguró en diálogo con Diario Conurbano: “Queremos la pena máxima, creemos que hay pruebas suficientes para pedir prisión perpetua”. El caso está a cargo del Tribunal Oral Criminal (TOC) N° 9 y el fiscal es Pablo Pando.

Luego del hecho, el acusado se dio a la fuga hasta que fue encontrado en Brasil en diciembre de 2015 por otro hecho de violencia machista. Cuando se notificó a la familia de las víctimas, se pidió la inmediata extradición. Sin embargo, se tardó un año entero en conseguir que el imputado vuelva a suelo argentino. Según, Casas, el acusado utilizó “todas las formas para obstaculizar su regreso”.

Tras el doble femicidio, los familiares señalaron que el fiscal de ese momento se negaba a buscar al prófugo y tuvieron que recurrir al Ministerio de Justicia.

En este sentido, Mauricio manifestó: “El poder judicial es un desastre y es una verguenza como funciona. Está constantemente poniendo trabas y revictimizando a la víctima. Tienen más derechos los victimarios que los victimos”.

Silvia había realizado 13 denuncias por violencia y fueron desestimadas por la comisaría 1ª de Avellaneda. Se estima que el imputado trabajaba como informante para la Policía. “Mi mamá hacía la denuncia y él venía a los 20 minutos para hacer una contradenuncia. ¿Cómo se enteraba que mi mamá había ido? A veces te lo encontrabas arreglando la luz del edificio”, advirtió Mauricio.

Pérez habría asesinado a las mujeres con un revólver tras mantener una discusión. El imputado y las víctimas eran vecinos y al parecer discutían constantemente al igual que el resto de los vecinos con Pérez.

A su vez, señaló que el abogado querellante pedirá que la carátula cambie para que la figura de femicidio sea un agravante. “A mi mamá y a mi hermana no me la devuelve nadie por más que le den 30 años de prisión pero es lo menos que le pueden dar”, argumentó.