Unidos y Organizados marchó desde la ex ESMA hasta Plaza de Mayo

La agrupación Unidos y Organizados participó ayer de la marcha multitudinaria del Día de la Memoria por la Verdad y la Justicia que se extendió desde el Espacio de la Memoria (ex ESMA) hasta la Plaza de Mayo, la cual fue convocada por el diputado nacional Máximo Kirchner y a la que se sumaron numerosas columnas de otras organizaciones kirchneristas, referentes políticos y sociales, funcionarios y funcionarias.

Rodeados de banderas azules y blancas, paraguas, bombos y redoblantes, entre los presentes en la movilización estuvieron la subsecretaria de Desarrollo Humano del Ministerio de Desarrollo Social de la Nación, Laura Berardo, y el concejal y responsable de Unidos y Organizados de la Provincia de Buenos Aires, Claudio Morell.

Mientras caminaba junto a Máximo Kirchner; el jefe de Gabinete bonaerense, Martín Insaurralde; la intendenta de Lomas de Zamora, Marina Lesci; y otros referentes políticos, Berardo afirmó: “Esta fecha convoca a no olvidar el golpe de estado realizado por militares y civiles en 1976, que desaparecieron a 30.000 compañeros y compañeras, mayoritariamente trabajadores, con el objetivo de instaurar un proyecto político y económico para pocos en la Argentina.”

En esa línea, continuó: “Tener memoria para exigir verdad y justicia es luchar por el derecho a vivir con igualdad de oportunidades, que se logra con distribución de la riqueza, justicia social, independencia económica y soberanía política. Por eso, nos reencontramos, cantamos, saltamos, nos abrazamos y gritamos que Nunca Más viviremos en nuestro país una dictadura genocida.”

Morell, por su parte, recalcó: “La derecha neoliberal, así como durante la última dictadura, quiere volver con recetas que lo único que le dieron al pueblo fue indigencia, a costa de la entrega de la Patria a los intereses del imperio.”

Sin embargo, advirtió: “Hoy en la Argentina, la ultraderecha no busca llegar al poder con fusiles y golpes militares bendecidos por la cúpula eclesiástica, como ocurrió en el 76, sino con otras armas igualmente poderosas: la complicidad del Poder Judicial y de los medios hegemónicos para, por un lado, ganar impunidad a pesar de los negociados que hicieron y por los cuales deberían estar presos, y por otro lado, para perseguir políticamente con total tranquilidad a nuestros compañeros y compañeras que formaron parte de los gobiernos de Néstor y Cristina.”